Venir
Me encuentro dando vueltas en el circulo celeste de mis sueños,
mis dedos naufragan los días sin tormentas,
solo niebla
barcos transparentes,
gaviotas perdidas provocando mares.
Me sujetan los vientos,
creo ser un temblor de oscura madrugada
un vientre atormentado por la espera del que espera
ser la sal de la agonía.
Eso creo.
Me recuerdo como el lodo que jugué de niña,
como el escape hacia el azul de la nada,
cuando el grito maternal de la locura,
prestaba atención al delirio crónico del alba
¿Crecerás pronto?
No lo sé
¿Tu fruto tendrá el negro devenir de la semilla?
probablemente.
