Puente de sueños y de olvidos
Se ha levantado el cielo
y el agua enturbiada hace sudar al atardecer.
La piedra se evapora en la playa
cuando el sol perece bajo las olas del mar.
El amor camina,
muere,
cuando se vuelve prisionera de la tosca sierra oxidada, llamada olvido.
Se ha respirado bajo la herida
mientras la luz encendida de la noche agrietó el muro de los alfabetos.
El pequeño camaleón cambia de color
mientras el frío solemne de la madrugada
nos hace recordar que somos soldados miserables en marcha
bajo lo blanco del invierno olvidado.
