Sismo XII
Respiro flatulento
El aire que incinera mis pulmones posee un párpado amargo
Un rumor de ancianidad se ajetrea en mis rodillas
He gritado escándalo para callar silencio
Ya la luna se arrodilla en los esteros
A iniciar la cópula celeste
Hay una barca sedienta que mece la pleamar
Atada por un borde al silencio enorme de la playa
Donde dos poetas arrodillados traman su vanguardia
Donde dos vírgenes se hicieran dignas del amor profano
Hay céfiros
Noctámbulos
Peces ebrios de salitre
Hay un cielo,
un zodiaco que nadie entiende
Hay un paso de jaguar que va sediento entre manglares
Impidiendo los peces del sueño,
Agoreras voces de golondrina
Hay un poeta soconusquense que mira el aire
Como quien ve deseo por primera vez
Acá donde la mujer ajena echó sus redes
Sobre las perlas robadas de los ojos
Acá donde mis manos fueron sarcófagos de tu carne
acá respiro tu pelo que fue largo
acá incendio tu nombre que fue mi boca
acá revolotea la mariposa de tu sexo
acá muero entre gallos, amaneciendo.

