

Descripción perfecta del amor a la luz de las velas
Encuadra tu mejilla
Acerca tus pestañas
Acicala tus temores
Enumera tus suspiros
Ameniza tu saliva
Ayúdame a verte
Enseña ombligo y mirada
Ve el lienzo terminado
Sólo queda una sombra exacta
Del ulterior pestañeo
Antes del beso de los amantes
Con la desidia
El génesis según Tío Chente…
Entonces dispusieron la creación y crecimiento de los árboles
y los bejucos y el nacimiento de la vida y la creación del hombre
Popol Vuh.
.
En el principio fue el barro y no la lumbre,
(Mato las encendidas colas de los alacranes bajo mis patas)
el amor desordenado y la teogonía de Hesiodo
sin un siglo gregoriano por donde arrastrase
hasta el papiro egipcio. Adán y nada frente al espejo.
La inexistencia sin existir, el mar sin olas ni alas,
el cielo sin Dios, el infierno sin Dante;
la muerte desempleada anuncia en páginas
amarillas: “se busca un triste”.
.
Dios despertó el sueño de la hamaca, se le introdujo disperso
al Adán de barro por las fosas frescas de su inédita nariz,
y abrió los soñolientos ojos el divino simulacro,
lo mismo que aquel mítico Golem de la judería,
y sacó de él el trocito de barro para
formar a Eva, ¿y quien soñó a Dios?
Él creó el amor, el más antiguo de
todos los dioses, antes de antes el Kaos,
luego el ‘gran pum’ cientificista.
.
Uno ordenó el universo y algún pedante siempre sabe mejor cómo funciona
y traza torpes rayas que otro viene y desdibuja
y el más avispado rodea para evitar ocho horas diarias sentados
en el pupitre, y borrachos de letras con pánico de Deus.
.
El principio es propiedad de nadie, Dios jugó a los
dados con el universo, porque detrás de la belleza habita la flor
de incertidumbre y el caos es acaso el más alto grado de armonía.
Cuando amamos lo sabemos todo, (contigo, amor, el amor se hace habitable)
encima de una mujer nos olvidamos de la muerte.
Yo, por ejemplo, amo la entrepierna sucia de las canasteras.
.
La salvación es de los santos,
pero nosotros poseemos el nirvana etílico de los que naufragan sobre
lenguas de aguardiente, ¡los girones de Rodolfo!
Olimpos espurios
Infiernos con diablos de soledad, paraísos artificiales,
según mi compadre Baudelaire
con sus cúmulos de turgentes nubes para hincar las manos,
con sus agujeros negros de infinitud para sepultar nonatos
y nacerlos a la muerte y matarlos de eternidad.
La mujer, ese pan nuestro de cada día,
piélago de sangre para anclar nuestro corazón pirata.
.
En el principio era el barro (Dios parado antes del principio)
Y el barro se hizo carne, abrió la hembra su ojo genital
y a fuerza de amar albergó al amor
en su pecho de condominio y el amor se enamoró
y se incendió la lumbre crepitante de caricias.
.
Al final, ese fuego original abrirá sus ardorosas fauces,
para que luego, surja con batientes alas
otro nuevo pájaro ígneo, entre sombras y silencios.
O como cantó Silvio, entre pairos y derivas.
ABISMO
Me cuelgo en tu andamio, a una embolada de tu rostro.
Miro hacia abajo,
tu abismo infenestrado me contempla.
Con tus palabras hincadas en mi mente,
me aniquilo.
Después de todo,
¿Qué es lo que sobra?
Sólo esas luces huérfanas
de mi aire solo
lento
indigente.
Me esperan las noches,
casi oscuras, casi claras.
¡Ese abismo!
me amenazan sus sombras,
tus sombras.
A veces es mejor
dejarse
caer.
Lectura de Poesía: Limón Partido

.
Viernes 23 de octubre:
Auditorio de la Facultad de Humanidades (UNACH)
Campus VI
Mesa 1
Fausto Carámbura (México)
César Vasconez (Ecuador)
Matza Maranto (México)
Héctor Hernández (Chile)
Fabián Rivera (México)
Modera: Mariana Rodríguez
Mesa 2
Fernando Trejo (México)
Sllenii Sánchez Gabriel (México)
Rodolfo Girón (México)
Alonso Gordilllo (México)
Javier Norambuena (Chile)
Modera: Carla Constantino
Mesa 3
Joselyn Pantoja (México)
Derly Recinos (México)
Ernesto Carrión (Ecuador)
Mario Bautista (México)
María Eugenia (Argentina)
Modera: Marco Antonio Morales
Abdías Garcia Gabriel


Edad: 26 años.
Nacionalidad: Mexicana.
Lugar de Nacimiento: Sta. Ma. Huatulco.
Teléfono: (958) 58 34453. Celular: 958 1062208
Email: abdy_1981@hotmail.com
Blog: abdiascolorycafe.blogspot.com
Noctambólica
Qué calles las de la noche
tan largas silenciosas
olor a basurero y maullidos hambrientos
La esquina es un blues de farol
alumbrando algún fantasma ceniciento
que se mete a la coladera disfrazado de ratón
(((.Til Evighet.)))
polvo del tejado que se esparce
cipariso que fluctúa la sombra:
otoñal el acento de la brisa
cuando se resbala por la mano
el último respiro…
y en reposo,
el colgado sufre para sí…
{sin que la niña corte aún sus venas}
el silencio de aquella pintura hiperrealista
(no hay muerte más cruel que el olvido)
Música para marzo
Ahora la sequía se deshace
y de repente nace un agua densa
que adoro y hago intensa porque anhelo
saber si estás en celo y devorante,
volcánica, abundante, complaciente,
con un río creciente de lascivia,
y un cuerpo que se entibia y se desata,
y un sexo que dilata su contorno,
y en tu interior un horno que despierta
para abrirme la puerta de tu aroma.
Oh, palpa, lame, toma, llena todos
mis húmedos recodos con tus mieles,
porque, si tanto hueles a desnuda,
es precisa tu ayuda y es momento
de violentar tu aliento, ser vehementes,
adherirme a tus fuentes, a tus jugos,
ser como dos verdugos, dos sumisos,
dos campos movedizos y una sola
fragilidad que no la quiebre nada.
Yo sé que tienes cada nervio dado
para ser inquietado y corrompido,
por eso es que he venido rojo, erecto,
sin procurar afecto ni mesura,
sino la más oscura de tus ansias;
de todas tus fragancias, la más viva;
y la más sensitiva de tus flores.
Debo amar tus licores, tu demencia,
la oculta arborescencia de tu vientre;
debo ser el que entre como un toro
al sensorial tesoro que se esconde
en tu epicentro donde inicia el mundo.
Si eres jardín profundo, luz hambrienta,
entonces haz que lentamente pase
a tu cuerpo y enlace a tu figura
mi desnudez impura y empalaga
mis brazos y propaga tus caudales
sobre mis genitales, luego siembra
tu frenesí de hembra y tus antojos.
Tal vez tenga los ojos dionisiacos
y demonios cardiacos en el pecho;
tal vez he sido hecho sólo para
hacerte sucia y clara y para sólo
gozar de polo a polo tus ungüentos,
tus pechos suculentos, tus pezones
de dulces secreciones embriagantes,
y tus labios punzantes y en mi alcoba
gozar tu sed de loba y en mi sábana
tu sabor de guanábana y de pera.
Serás gozada entera, verás cuánto
te celebro y te imanto, verás cómo
te embrutezco y te domo en un impulso,
verás cómo te endulzo de mi vino,
cómo te engolosino, te enveneno,
te emborracho, te lleno de raíces,
y hago que te electrices poco a poco,
y que un gemido loco de ti irradie,
y aúlles y que nadie sino yo te
convierta en papalote, en hoja ingrávida,
y que tu carne ávida se vuelva
una tranquila selva, un pez tranquilo;
y en el final del filo del deleite
yo derrame un aceite incontenible,
esparza un impasible amor acuoso,
me quede silencioso, somnoliento,
mortal, sin movimiento y tú te quedes
inmóvil en mis redes, moribunda.
Se confunda tu muerte con mi muerte,
mi muerte con la tuya se revuelva,
y el día nos despierte y nos destruya,
y la sequía vuelva y nos disuelva.
Esquirlas (fragmento)
De igual forma consultamos las veredas descubiertas,
su ejercicio de aquelarres.
Ah misteriosa ribera de oquedad y vértebras,
partida misteriosa que prepara
la matanza su meridiano imaginario
y el arpón de las costillas,
melodioso toco el arpón de las costillas
pues conozco bien a bien el cuerpo del arpón para mi carne numerado:
[el arpón de las costillas,
septiembre una botella
que bajo las suelas
apuesta todas sus esquirlas]
Cahier
Abro este cuaderno
con los pies desnudos.
Abro este cuaderno con el fuego
sin secar el aliento del sudor en mi camisa.
Tocar a la puerta de otra calle
abriera la calle de otro rumbo,
otro rumbo para qué
si el silencio es la única salida.
