

Verbia Sterbend… Le foscor de la Cefalea de un Covjek
Cómo me encanta la poesía,
nunca la entiendo
pero cómo conmueve.
Es cuestión de sentirse una avispa más del
zumbido de la existencia,
siempre suturada por los “idóneos”.
Jamás gano certamen alguno
nunca un diploma por la verbia exquisita
o retocada…
la envidia no me corroe
mas si me exhalta en el orgullo,
pero
lo weno,
lo mero weno de todo es bajar el dolor con alcohol…
en cada fiesta.
Dedico esta verbigracia de andanzas a unos compas
bien oscuros, digo, de color
y feos como un buen poema de My…
Faustus exurtus dil exilio…
Riverazzz de una frente q sobresale en lo alto (su alta estigma)…
Jer que nunca escribe…
ay, amigos, compadres, camaradas, hermanos, que digo hermano,
carnalessss…
mi texto no tiene sentido, pero
qué chingón se siento ocupar el espacio de otros.
J.L.
[el desorden de los días]: Desencanto revisitado
Como una hiedra de miedo
enclavada fuiste a mi sexo con cortes extraños
esporangio idóneo de los 84 tatuajes
y 365 oscuridades sobre tu espalda,
tejedora de símbolos,
aurorita gambusina en el árbol del insomnio.
Arteria de la noche que Junio predijo palidecer
como una revuelta de corazones diezmados
como un transparente rostro aspirado por la ventana
La tristeza más antigua que vistió de negro
hoy la atavía nuestra soledad escuálida,
ésa que tendida como playa nos esperaba
para ver el tumbo de las olas,
algún naúfrago devolviéndonos el entusiasmo.
Qué fuimos? Niños sedientos de alguna sensación amorfa.
Crápulas huyendo del azar para corregir sus almanaques,
los ríos de arquitectura urbana y ortografía antigua,
nuestras bocas como un raspón de sal
y agorafobia con pleamar de larga duración
donde las exequias del tiempo
nunca conocieron recipientes para reposar,
lluvia para desgranar tejados plácidamente.
Ahí llegamos huertos a comprobar el humo de amor antaño
impreso en el esquicio de esas paredes
poseídas de lumbre ahuecada.
Tales from Infernal Forest and the Impaled Darkness in the Great Frozen Hell
ni siquiera la lluvia minúscula que recorre entre estos
mis cuatro dedos
de los cuales la hipotermia me ha quitado tres
e incluso con un pie a mitad de la agonía
recurro (o recorro) este páramo desolar de mi inquietud:
pudibunda
gazmoña
¡pinche frío!
y un costeño sintiéndose nórdico a la sombra
de una palmera…
Presentación del proyecto editorial “Cohuiná Cartonera”

atte. consejo editorial de la cohuiná cartonera
Hormiga
Recorro con mis patas
el caudal de un antebrazo.
Segura es mi condena
anunciado el puntapié
de un gran meñique.
Imposible es olvidar
la vuelta a casa
en tanto caigo
y amortiguan mi caída
restos de la hoja
que rebosa el confesar
de mi verdugo.
Celebra funerales, patria mía,
pues mi carga colosal no me provoca
amnesia nunca de tu lastre.
Mas qué falsa es la tormenta,
el huracán de un manotazo.
Qué falso es el eclipse del destino
si es un foco el que ilumina
tal entorno
la luz divina no
sino una luz de bajos costos.
Qué cercana es dicha angustia de volver
a perecer bajo una mano sin oficio,
bajo una mano que no es mano
sino simple mandataria sin un cuerpo
ni cabeza.
mejor tornarse hetaira
escarabajo
algodón tejido de suspicacias
para hamaqueros de color inquisitivos
mejor acaparar todos los premios y las becas literarias
como es costumbre en la comarca del pozol
y puto idiota el que respingue algo
y puto pendejo el que se muerda la lengua
queriendo tapar sus inmundicias
mejor tornarse grácil escaramuza de ensueño
onomatopeya de rocas
silbido rocalloso de proxenetas onanistas
silbido de letanías onerosas
cuando los corceles surcan veloces la noche
rozando con su cabalgata la esperanza de un pueblo adormecido
mejor volverse comerciante
sultán a media voz ofertando cremalleras
escarabajos disecados para las orejas
búhos de estoraque para mirar dolores incinerados
el cuerpo de la noche derramado ceniza
aluvión de grises profecías
y sacar los versitos al sol
el desaliño hirsuto de la colección de putas
vistas a lo largo de la historia de la imprenta
mejor volverse estafador
asistir a los gourmets bancarios
con sonrisa de cartera vencida
y exigir un crédito de porcelanas
un carnet con membresía
para apacentar becerros de opio
mientras los maniquíes aspiran luces blancas
y densos se masturban con eufóricos matices y
vestimentas salidas de nosocomios pueblerinos
dijiste que jamás la soledad de las aleaciones
la escarcha artificial de los auriculares
nos tocaría con herrumbrosa mano
nos acalambraría de óxido el corazón
y yo como perro enfebrecido opté por tu planeta infecto
tu consejo de cuadrúpeda poseída de incandescencia
ahora hasta el nutrimento es hecho en fábricas orientales
almacenado entre cajas de uranio
De muertos venérenos y sus rapsodas
es la tinta cuando y una trayectoria adversa del saliente
a que te advienes ¿por qué te advienes? uno o lo otro
y sobre esta higuera sólo me parte en cuatro
o corderillo baremo en el umbral del hacha bienhechora
tu pedernal de eones si simplemente no concluye
no. para gentilísimas las hordas con todo y sus tandas de
santos patronos a la espalda Por estos cuatro motivos y el hastío
de pase lo que pase y más estofados cánticos demoníacos
con todo y tu ralea para esto y dando el caso de la resiliencia
0H POSITIVO
el rey de reyes de Zapotlán mi amigo el cuate
maestre protodalisiano del chipote chillón
y otros cadáveres gaélicos
chifladuras de añejo abolengo martajadas
Tonayan floral y esencialmente macerado
aun a la mano empuñado
Canelita Damiana de California Lavanda Quinaquina
fermentos de pacotilla serás a esas alturas a ésas
de lo níveo y lo chamánico Pues con tanto barullo
de arrojémonos a las tumbas
ya ni altares alterados alteros
ecuménicos altares pináculos tinglados ya sano
ya sana el ano del marrano mi hermano
de tan variadas pompas fúnebres escribano
acaso del no dé el veinte enflaquecido pueril mas no te alteres
Apolonio de Abdera y de Guzmán que soñabas con Arreola
y orozquianos en éxtasis,
jovenzuelos tiránicos, Gucci & Lagerfeld
y con prostituirte en Polanco Condesa o Alameda
tu india maría en el reboso y bermellón bambino bermellón
Gladiador del Siam-Betta sin más a la campiña tu tocado en la frente
no dabas lo del de a veinte ni para el caso
(al cazo) –o vámonos por las armas
bien que mejor tras las ramas por lo turbio u oscurito
mustiando aun moscas Abraxas
¡Vade Retro nos Satâna!
dice aquel del más allá La Inadecuación
del hasta allá lánzate vente para acá
búrlate pues si la bestia renace bardo varado
, verbo Si cuando fuera
preñada la virgen de las vírgenes –tañido su batiente–
por el manto sagrado dando tumbos puñetazos de higa
tornares hijo volviendo de la guerra chamuscado de estropicios
martirizado de muerte esfinteri(a)l por cadetes honorables
y esa gradación pintarrajeada con tu sangre A.-R. Reyes
y adversa la Morada cuando vienes
[y aunque salve; dijera el de Tubinga,
vástago descarriado de Gaia muy por cierto]
beato pacato de bacanal tardía de Grecia averiada
se expande por entre lienzos forenses tu cintura
y poco a poco desparramas tinturas gamas tiñes palafitos relicarios
chacoteando bajo la caverna del manso arrepentido
y vuelves y floreas amate mineral pastas en derredor de valles
tú
tlacuilo mínimo de las fiestas paganas pronunciar tu nombre
sabe a elixir maduro o a viva antífrasis a ritual apotropaico
hijo incólume en ciernes esmeradísimo
de to/nuestra verdadera nantzin/mamacita La Zapotlatena
ya te sueño campando por las minas de (A)lumbre
santas muertes mecapaleras adorándote
en lo que adquieres tu SOMBRA
dar forma a algo definirlo
(una noción o sentimiento, etc.)
, y tú bien lo sabías,
es la manera más eficaz de perpetuarlo en las tinieblas
.
.
Con este poema participo en el segundo Concurso de Poesía de Heptagrama
Por: Alberto Romandía Peñaflor (nacionalidad: mexicana)
[el desorden de los días: versus desencanto tardío]
Nada fuimos.
Te creí puta, diosa.
Luego de todo no supe con qué idiomas
asir tu manifestación.
Tú tejiste sueños y espejismos
hasta otorgarme cualidades confusas
y saberme hombre triste de gris sombra.
Corazón herido que quitó sus espinas de tus sueños.
Después, por separado, nos mudados
a pocilgas húmedas de ausencia.
Solo sé que amarillentas y carcomidas sonrisas,
cuando abramos palmo a palmo los álbumes,
hemos de llevar entre las manos
como ulterior borrasca
anunciando la caída del desencanto.
El llanto
Bola de cristal-espejo
suspiro de impaciencia de un extraviado
y las rosas.
Mi voz está de pie,
sobre mis pasos crece la vida
tras de tus pasos
todo.
Estoy en la esquina del naufragio,
en mil océanos, en mil mares
donde el llanto esconde mi realidad
y la de todas las aguas.
