

Oda a la cantina que siempre son la misma. Vol. 1
A la que alguna vez fue la entrañable “Comuna”
Como exquisita amante (te tortura y te denigra)
pero abraza al desdichado que a ella se sumerge,
jamás ni en los oscuros callejones de la soledad
abandona,
siempre vigilante madre que sabe lo que haces,
nunca el engaño fue su motivo,
antes confesora de suplicios.
Urde para el quimérico animal que nos transforma
el embeleso taciturno y matutino.
Oye y sin recriminar se esconde entre hígado
y estómago;
y aunque en la mesa las sillas deambulen sin palabras
sabes que al final de la jornada (etílica)
estará esperando, tierna, espumosa
el último desdén de tu cobardía.
Empero se sabe,
no se puede vencerla,
antes amarla hasta la muerte
si acaso llega de improvisto,
y como un niño mimado
nos dejamos abrazar por sus pechos de cebada.
[el desorden de los días]: Escasas palabras para informar la situación
Para que no haga falta por las noches
alguna canción sonándote alegre.
Para que no te falte el primer rostro del aire en tu ventana
reposando espejo,
fertilizando cicatrices y arrugas.
Para que no te haga falta mi cuaderno o mi patria
voy a dejar la mano toda la noche
sobre el túnel de tus genitales
hasta que el sueño nos expulse.
Cohuiná Cartonera presenta

Cohuiná Cartonera presenta los libros: “Diversario” de Bernardo Farrera y “También de Dolor se derrotan a zombies mutantes” de Luis Daniel Pulido.
Este Sábado, 23 de enero. Ocho de la noche, en Centro Cultural “La Catrina”.
Calle Francisco I. Madero No. 35. Esquina con Av. Josefina Ortiz de Domínguez.
San Cristóbal de Las Casas, Chiapas.
El terciopelo de las zapatillas o del deseo, el hurto y el fetiche
Al ver en el espejo la recámara
algo de mí ha sonreído.
Sucede que tengo un par de recuerdos
que bien vendría traerlos a cuenta
en un día como hoy:
-
a) la primera vez que usé tu vestido de novia
tuve una erección poderosa e inocente.
-
b) la primera vez que descubrí tu sexo
abrí tanto los ojos, por curiosidad o por deseo,
pero sólo hallé en él pescados, sal,
cartas de amor y lencería vieja.
A picture of two lovers in the sand: Poema In-total
El amor es una niebla que se quema
con el primer sol de la realidad.
C. Bukowski
“…la arena entre sus dedos nutre su silueta
curveada por el viento,
vigila sin saber el salado mar que la contempla
latiendo en oleadas hasta la orilla
como un ruego intempestivo…
“soñando a través de la sal
como un ángel en fuga después
de la oración a media luz
teniendo sobre sus manos la emanación
que se cultiva en el aire…
-urbi et orbi- ”
No pude dejar de mirarlos
en-nochados
con una levedad casi borrosa
y
de mi decisida sequedad
aún queda un resquicio para
este diminuto abismo
llamado VACIEDAD
…
(A ella que no existe, pero se nombra en todos mis silencios)
Exposición fotográfica: Ambulantes. Historias sin final.

Colectivo ProléTica les hace la invitación a la exposición fotográfica “Ambulantes. Historias sin fin” de Gerson Hernández, el cual se realizará el 27 de enero el presente año en el Centro de reunión artística Café Fractal; ubicado en la 1a sur esquina con 3a poniente #214 Planta alta.
Ciel Tragique: Cartapaccio
Found poem anticlero
De la copa el hermoso veneno:
del Dios indefente que retracto vigila,
siempre ausente,
con el ósculo de la tarde que soslaya
se levanta el cipariso
de negras venas y de abrazos inmortales,
un poeta cobijado en sus raíces se postra
ante El, ante Nada…
y sabiéndose estricto en felonías
recuerda que el dios no se forma de sustancia
sino de un límpida o casi nívea estela
que se borra con el viento.
Tiempo de lluvia
Era tiempo de lluvia
recuerdo el fulgor naranja de tus manos
el gris cielo desbaratándose lentamente
y los pichones guarecidos bajo algunas tejas
Eras líquida
caías como la sangre del que se corta las venas
resbalando en la bañera
Y yo temía que tu cuerpo
para siempre se fuera por la coladera
mientras la lluvia seguía su canto de palomas mojadas
Deseé ser esponja y absorberte toda
pero se fueron las nubes y tu cuerpo acuoso
dejando sólo la humedad de la memoria
Ars Goetia: Tuleen Ajettu Maa
Siendo el hombre un animal enfermizo, cualquiera de sus palabras
o de sus gestos, equivale a un “síntoma”.
E. M. Cioran
Han quemado la estirpe, nos han sitiado;
comenzará el fin.
Apenas llegada la noche en que los gritos de terror abundan
las mujeres corrían al escondrijo de la niebla,
la luz del día jamás volvió.
Fue como el hehizo circunstancial de una loba,
cuando el Valle de Utgarht de su sutio incabable,
un suplicio fue la Voz:
Los Nokmin salieron de la guarda, y entre
tantos latigazos,
surgió la final estela de esta Historia,
jamás contada,
siempre trastocada.
(El escriba muerto en la trinchera).
[miércoles]: Algunas veces los corazones ceden al desconsuelo ficticio.
Soy tímido y agua.
Levanta tu entusiasmo
y tendrás en tu entrepierna brasa,
mi lengua de carbón,
el fluido de nunca habernos despreciado.
Dime qué tienes más amplio
el corazón o la mirada?
Inventa otro origen de sol;
plega tu falaz desdicha a mi costado;
ciñe tu hendidura que despunta en domingo
con color tan inusual.
Bebamos.
Ahoguemos el tropel fantasma,
la rasgadura de nube en tu oropel de niña reclusa,
el estanque en nuestra erosión de raíz ficticia.
Mañana llegará tardío y doblemente doloroso el recuerdo
de mamá zurciendo la tristeza
en noches con frío ahondándonos los ojos.
Mañana estaré en ti vuelto clítoris y falange
porque poseo dúplica lunar de pirata;
un triple hedor de ausencia;
un carmesí dolor endurecido.
