el sonido que expira de tu boca
es la tragedia de pichones muertos en pleno vuelo
.el eco que exhala la materia
tu cuerpo hombre
hijo de la vida
no se crea ni se transforma
sólo se destruye
FUISTE MONEDA al aire
dura volátil impredecible
Probé de tu alma
y tu alma se hizo podredumbre
peste incorruptible
que sitió su horda de ponzoña
en mi copa de aguardiente —…
PORQUE PUSE MI MANO sobre tu carne
como se pone la palabra sobre la lengua
y libé enfermamente el etilo encapsulado en tus entrañas
Te enuncié desde todos los cuerpos
depositando las señales en el caracol de tu oreja
en el trópico de cáncer de tu nombre
en la curvatura del barro con que fue moldeado
tu insigne designio de mujer
Por eso espero que el cristal de tu ausencia
se astille nuevamente entre mis labios
CONTEMPLO FUGAZMENTE la lluvia
por la ventana van entrando los restos algebraicos
de la tarde cegada por el agua
los impulsos repentinos del aire
la matemática finita que conforma tu carne
Este mar desatado
proyectil caída en vertical
aprovecha sacándole más amargura a la amargura
llenando la habitación de goterones
ráfagas informes
y tanto número ausente en mis cuadernos
sin hallar la medida de esa hipotenusa
que ha erigido un puente inconcluso entre nosotros
Contemplo detenidamente hacia la calle
Sé que la lluvia y mi tristeza sólo son pretextos
para irme adormeciendo en este extremo del mundo
mientras ansío tomar tu mano y mirarte a los ojos
A josé Ángel Leyva
LA NOCHE eran cristales
sombras
un vaivén sin centro fijo
Claroscuro indivisible
Una huella infinita en los pasillos del sueño
un concierto de sapos copulando con la lluvia
Madeja de cuerpos colgados tercamente de la vida
Dos líneas paralelas trazando el trayecto
de locomotoras descarriadas
que huyeron como murciélagos hacia el abismo
Era una guerra de palabras
Tiroteo de imágenes
Un encuentro sin precedentes
en el rostro cincelado de la furia
A Josefina Vila
“…ilumina la rabia que poseo,
ausculta mi sombra
con la pericia de tu piel…”
Miguel A. Galván.
EN LAS AVENIDAS plantamos nuestros pasos
para que brotaran lirios del asfalto
Sigilosamente abatimos el disfraz de muerte que el fango fundó para nosotros
mientras enterramos en los pulmones del tiempo
toda la tristeza que humeaba en los pasillos
en el hueco del atardecer donde se escondió la lluvia
Fumamos una a una las palabras
En silencio depositamos sobre el silencio
la ceniza amarga hasta volverla incendio
Mujer
He decidido anclarme a la esquina
de esa caricia tan larga de tus manos
para quitar el antifaz de tus ojos
cada vez que extravíes el rumbo
que ha de llevarte hacia mi encuentro
YO NACÍ CUANDO los alacranes salieron a las calles a contagiar de odio
a contaminar el equilibrio del amor
generando arroyos ahítos de ponzoña
rasgando el estandarte de la esperanza colgada en el rostro de mis padres
a inocular de hastío el vientre coronado de delfines de mi madre
Surgieron de las palabras
de la mirada hostil del homo sapiens
hicieron de la noche un puerto repleto de aguijones insaciables
de barcas transportando furia y rencor hacia el alma de las cosas
En el instante que la existencia se hartó de sí misma
y fue en busca de sogas y precipicios ansiando el sueño interminable
en una madrugada que se emborrachó por vez primera
Un día de julio en el que todos los abismos despertaron
en el que todos los volcanes irrumpieron con su voz quemadura
poblando de hecatombes este mundo
Todas las palabras fueron hogueras calcinando el lenguaje
cada metáfora fue un infierno seduciendo al espíritu
El día en que la fe decidió suicidarse en silencio
alejada de la vida
de los cuerpos
de las teorías
El mismo día en que un nuevo ángel inició su descenso
y el hombre engendró el afecto por los minerales
por los metales
por las guerras
La mar levantó el vuelo sin decir a dónde huía
mientras las caracolas postergaron su letargo
llovía arpones desde todas partes lacerando la vida
el bello recuerdo de la carne
La noche enfurecida en que las luciérnagas fueron fusiladas
y su vuelo fue una procesión fúnebre
una pérdida de estrellitas siendo sepultadas debajo de las rocas
Muerte
mi palabra está desnuda para que la ciñas a tus brazos
y le hagas brotar una que otra alegría
uno que otro gemido
con él iremos lentamente viendo pasar el amanecer
del quince del séptimo de un año en que los amantes
fueron traicionados por el pulso etéreo de las horas
en las que aún no termino de nacer
de pertenecer a tu embriaguez de delirios
mientras soy el aullido inconcluso surgiendo de tu éxtasis
A Federico Hdez.
“La vida era una célula
un ir y venir sin estaciones
un punto rodante
en las arterias del olvido”.
José Ángel Leyva.
AYER ESTUVE PENSANDO EN MÍ
Tratando de procurarme un poquito de felicidad
Aún estoy en el vacío
en esta hendidura de carne llamada Rodolfo
Erguido sobre esta demencia de huesos e incertidumbres
Tramontando los signos que no deja de lanzar el cielo
Es la lluvia la que ha dejado en mis manos
el vestigio impalpable de llantos ajenos
y fracasos evaporados
Estuve pensando en el ayer
En las noches esculpidas sobre el tejado de esa casa
en la que haces mucha falta
en el latido interrumpido de tu sonrisa
en la agitada respiración de tu estirpe
Estuve pensando mucho en mí y en ti
Hermano a cada instante rememoro esa noche de lucidez etílica
sentados frente al recinto de las caracolas
Haber que día de estos juntamos nuestras sombras
y adherimos por siempre nuestro ser a esa oscuridad de puerto
Para salirnos del tiempo hasta bebernos toda esta terca ansiedad
de mudar a otros cuerpos
de cincelarnos el rostro
de extraviarnos en la nada buscando el aroma de la margarita
que marchitó tu alma
En verdad haber que día de estos nos sentamos en silencio
a desahogar la pena de toda esta tragedia heredada
DÍA DE MAYO
Lluvia de fuego
Es la festividad de los hombres solos
Deambulan sirenas y medusas
Contemplas con cautela cada movimiento
la mujer que lleva en brazos su nostalgia
el niño que pide a sollozos un juguete
los amantes seduciéndose hasta el hartazgo
La chica de ojos claros te observa
Es su sexo una luna llena a la que has de cantarle
Se contonea sonríe
Vuelve a mirarte
“Es hora de ponerse el traje de luces”
Día de Mayo
La noche ha dispuesto para todos un poco de acción
Para la mujer que jamás he tenido
NO SUPE PLANTAR mi palabra en tus cuadernos
No pude hacer de mi canto un carnaval para tu carne
En ocasiones fui el jade que brilló en tus ojos cada vez que mi mano
surcaba tu levedad de mariposa
Aún espero tu ondulación de sierpe en este nido de soledad y viento
erosionando el polvo de otros cuerpos
Mujer nieve
Mujer montaña coronada de ceibas
Son tus manos un reclamo
Una invocación de muertes extasiadas
Un espejo fisurado derramando cauces amargos
anegando los caminos en los que he hallado la calma
Aún espero el sacrificio primigenio de tu orquídea
El tacto febril de la noche acariciándonos el rostro
Mujer estrella
Titilas ante la constancia irrevocable de la lejanía
Sabes bien que esta tarde he decidido cegarme la voz
para no cantar con agonía el ocaso enloquecido de tu vientre


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