He visto antes este cuerpo
He visto antes este cuerpo
en una danza arrebatada de salvajes girasoles
enredado tu aroma entre la piel y la camisa
como un cabello de tu aliento
que dejaras olvidado
atado a mis palabras
esencia ya de mi saliva.
A Pizarnik Alejandra
Se llaman pasos aquellos de una mujer andante
o cantos que desmienten la ira
tras una triste transparencia
al transitar de esta gran caverna
RECUERDA que has de morir
las ventanas esconden paisajes maravillosos
pero son tus pupilas las que se han suicidado
ya no parpadea la ceniza
duerme incansablamente
es el fuego un montón de polvo esparcido
es una diminuta chispa que se agita entre mis manos
Recuerda que has de morir
hazlo bien
sin prisa
sin memorizar las estaciones
los números
el viejo rostro de los siglos
las desesperantes filas en el supermercado
las sepias formas del pasado
y que las noches culminan
allá donde se expande irremediablemente el universo
ahí la luz es un león cazando gacelas
EL VERSO QUE ARDE
I.
Quiero desangrar el corazón idílico
De mi otredad a cuestas.
Irrenunciablemente
me postro frente al acústico secreto
del delirio.
Tengo sed y bebo.
Y en cada letra renombrada
por la forma peregrina del armonium
Digiero el vinagre agrio de las horas
Concedido ya el hábito equinoccio de la pluma.
El silencio es el contra elemento de mis días.
En el sendero del alba
clavaré mi espada de vida.
En su garganta seca
En el tacto de su lengua asesina.
II.
Porque en cada impacto de tiempo
una bala perfora el mismo corazón
que desangra la tarde.
Que la palabra cristalice
tu oscura mirada en el desierto del olvido.
Será necesario escupir dragones
en cada esquina de fuego
En todas las fauces del miedo.
III.
Los vientos del sur llaman a mi puerta.
La noche es la medida exacta de mis penas.
En harapos
Un himno de paz y de guerra ordena metáforas
que esconden en sus palmas colores de agua y selva.
Un día soñaremos todos este sueño.
Detenidas las sombras andaremos sin miedo.
TARDE O NO tan tarde uno se percata
que la infancia está al otro lado del muro
una vez instalado en el objetivo
empiezas a recorrer cada resquicio de la escuela
en que te iniciaste en el fútbol
y algo se cimbra al contemplar el rostro de mujer
a esa edad aun no cobras conciencia que el amor queda muy lejos
y el odio ondea firmemente en los ojos de los demás niños
en tanto pasas uno a uno por los pasillos
que guarecen tantas mañanas de diversión
como encapsulando las huellas de la vida
tarde o no tan tarde esa lengua de inocencia provoca espasmos
esa saliva ingenua enjuga los labios del futuro inesperado
corres locamente persiguiendo tus miedos
y es el día el que no te alcanza
a redescubrir la pasión que sientes hecha nimbo sobre ti
tarde o no tan tarde aciertas a pensar
que la vida es perfecta cuando aun te desconoces
“El deja vu es la culpa de tus propios delirios…”
D. H.
Que fuerte dosis de demencia,
Que lenguaje y castigo me provoca:
Escribir, pintar, esculpir, componer todo esfuerzo amoroso.
Que acidez demoledora a causado tu pasión,
Que superioridad alcanzan tus mentiras,
Que momento de vertigo han realizado tus besos triviales;
que ciudadano de ninguna parte me siento en tu monopolis corporal.
Siendo tu lenguaje -poder y dominio
Que sobresaltos ontológicos estremecen esta purga emocional,
Esta catarsis….
Que sigo haciendo aquí,
Si soy un extranjero viviendo en mi propio cuerpo,
Un exiliado, un humanista que odia a los hombres
y que confio en la mujer, en la lucidez de lo alucinado.
El sarcófago.
A ella, que con un difuminante adiós me ha lacerado el corazón,
al clic, clic, clic,clic de todo suicida por un amor,
a mo cuishle, que me entregó su vida entera a cambio de una ansiedad que la hiciera llorar,
a la que tanto quiero y que no puedo olvidar;
a la del beso asesino que sigue abrazando a este cuerpo de ansiedad,
a una historia de amor que se colapsó en 29 días con dulsura, amor y pasión…
clic, clic, clic, clic, clic
A: J. G. R. H.
Que diluyó mi alma con un aroma a ciruelo blanco.
Hablar de amor
A: Carolina E.
El amor nace con la percepción y disperción de la carne,
es pobre y menesteroso
acaba con la oscuridad y da pie a la luz,
sin embargo se vuelve mediadora, sin que sea su menester su aniquilación.
El amor es puro y no sufre la huella del tiempo y el silencio
nos ata a ella de la misma manera que lo hace la ostra a su concha.
El amor nos lleva a un diálogo profundo y entrañable con la angustia,
por la carne, las cenizas, por los eternos enamorados que no exigen
nada ni a nadie.
Ella, como sueños y verdades,
como claros del bosque
sumerge mi alma a los muros de la cárcel
desfigura las ondas marinas para dar paso a la seducción
a la violencia sinuosa y senil del encanto y el amor.
No espero y quiero nada de la vida
pero te quiero a ti… dulce ausssencia
amor sustentado en los besos
palpitante sensación que devora mi cuerpo
embriagante lucidez que describe mi poesía
voz ahogada por la senda de la locura.
destello devorante
rejurgitante
agobiante
magestuosa enfermedad romantica
aguda palabra que devela y desgarra mi existencia
y la proyección susurrante de mi alma….
no es mi tiempo……
no es mi vida…
EL POETA ASCIENDE a los proscenios de la duermevela
habla fuertemente a la turba atrincherada en las calles
un alarido clamoroso lo hace correr
El poeta huye de la tierra
de las longitudes rectilíneas
de los desayunos en comunión que ya no nutren la paz
va a otros lugares a alimentarse para no estar en el tiempo
Huye del juego de pelota
del escenario que se desploma a la primer pisada
de ciertos danzantes
de las habitaciones compartidas
de los cabs de hielo que hacen fila
en el refrigerador
de la luz que levanta oquedades
Huye como nunca
Huye como siempre
como lo hizo de casa



(2 Votos:3 de 5)
