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Óptica en ruinas II

Sábado, 3 de Enero de 2009 Dejar un comentario Ir a comentarios

VI

El proceso para entenderme

en el café Dalí

Entra la idea del horror

Tengo miedo del sentido

Aquí entra la idea del tiempo

Quiero durar en la duración infinita

En la caída infinita del relámpago

En el extremo de la piedad

Negar mi duración

En el vasallaje de su cuerpo infinito

Las cosas son infinitas

igual a su orden cósmico

Aquí entra la afirmación de mi yo:

Soy la ficción

lo ilusorio lo óptico

Soy el cristal

Soy su negación

su grito

Soy la afirmación de mí “yo” en su “yo”

La conciencia de la ficción

Dura el acto lo que dura el circo de los cuerpos

Aquí entra la idea de la negación

Soy lo contradictorio

Y lo imperfecto

Soy el nombre cósmico de su ilusión

del cristal óptico del cuerpo

La negación de la piedad del deseo:

Nuestros nombres cósmicos

Nuestra visión

El cristal de la virtud

la desnudez extrema

VII

De obsesión y realidad

Soy contradictorio, mi obsesión se vuelve contra sí misma.

Me vuelvo una persona sin personaje.

Mi obsesión estriba en encontrar esos instantes en que el deseo se despierta

y sus “fatales” consecuencias permanecen.

Lo oculto del impulso

de desear carnívoramente a un otro.

Lo secreto de dejar de desear

y su ironía ..

.lo deseable del instante es desdeñable para el espíritu.

Mi obsesión personal y conjunta con Berenice

es una obsesión poética no individual

quiero encontrar ese instante dónde el deseo comienza (comenzó)

y dónde perdió la ruta y dónde se vuelve a encontrar con el origen.

Mi deseo personal es sólo y simple de sentir: la quiero y la amo

bajo las consecuencias fatales necesarias y reales.

A ella la amo y la deseo bajo todas las circunstancias irónicas

aunque el deseo no se complemente con el instante.

La realidad es que es poética y realmente es bellísima

y que su belleza tenga piedad de mí.

Niego su amar finito

Oculto mi deseo infinito

Somos infinitos

En la renuncia: la encuentro al otro lado de la muerte

De Village café o las

lágrimas celestes

Espero que se derrumbe el cielo

En el contorno de la muerte

Llueve y muere

El llanto la angustia

el ahogo

La noche la luz

la hermosura el aliento

respiración terror

Mi esqueleto y sus huesos

tienen el tacto del llanto

Tus ojos de lágrimas

que arrecian los sentidos

Yo la angustia de “yo”

en el horror en el grito

en el relámpago el llanto

Las aguas oscuras

Los amantes caducos

La noche y muere

Muero en la luz del contorno de la muerte

Del llanto de las lágrimas

Soy la angustia de mi angustia

El horror de la luz de las lágrimas

Eres mis ojos hilarantes

El llanto


Tu hermosura en el contorno de la muerte

Mis huesos

mí cadáver

Las aguas oscuras

El cristal de la muerte

La voz del relámpago en tus ojos celestes

Me miran en el grito de nuestros nombres

En el llanto

¿serás el vuelo de las aves del relámpago

o el vuelo de mi cuerpo en duelo?

Gozan las lágrimas

el azul des- cielo de la muerte

Vi la felicidad en sus ojos

durante la duración del beso

y del infierno

IX


De los trazos de la conciencia

Su cuerpo: Berenice

Me duelen las arterias


La eternidad del sentido

Las comisura de mi muerte

El viejo dolor de las lágrimas

de los símbolos destínales

Ay el llanto de los cuerpos

Penetrados por el salmo del opio

Me duele el perfume de la raíz de los sexos

En el horizonte llueve la muerte

Y el llanto rojizo de los cadáveres

La muerte y el llanto del llanto

Las lágrimas de las arterias

La sangre del valle y el relámpago

Soy Angelus insonoro

La visión de los escombros la risa

Me duele la hembra y su nombre

Soy el viejo yo sepultado en las arterías

Y las lágrimas salubres del llanto de la sal

La ilusión del llanto

La cicatriz diáfana de la tumba epidérmica del cristal

Soy el cuerpo del vicio

Del hilo del llanto

Me duele la epidermis del agua

La tumba crisálida de los insectos de mi conciencia

…Y el deseo habrá cavado su tumba

en la cueva eterna de su sexo- ocaso el fuego

Mis cenizas sepultadas en la risa del escarabajo del relámpago

Soy el cuerpo del grito

La muerte y su danza

ya falta la desesperanza muero

Me desea en el ámbito de la náusea

Las arterias del vómito de las lágrimas

Tu cuerpo trazo discontinuo del tiempo

De las comisuras ilusorias de la muerte


Tu sexo oscuro quebrantado por el llanto

“de lo mortal sálvame

eterno cuerpo del cristal y la trampa”

X

De la amante del Village

“Aquí entra la idea de la mujer difunta”

La amante difunta

La resonancia del deseo

Lo difunto de la ilusión: La musa difunta

La muerte se corresponde en los correos de la muerte

La proyección del deseo

Lo interior del deseo: La proyección difunta

La amante de las correspondencias de la muerte

La desilusión ex difunta

La maquinaria difunta de los huesos

El reloj de su sexo

Los pechos de la maquinaria

El silencio difunto

La amante y la voz melancólica

Tus caricias reversibles de nuestro cadáver

El hilo de nuestro beso difunto en caída de vació

Tu cuerpo desnudo en contemplaciones naranjas

La muerte en tu signo de relámpago

De cadáver y filtraciones de agua

Me muero en el yo transitorio de la náusea

El olor fétido de los amantes

La putrefacción perpetua

Destrucción de las vísceras líquidas

Agua estancada en nuestros sexos

El cadáver de la amante yace en coitos amarillos

descendentes de la dinastía de la muerte

Los amantes hablan con voz profunda de tumbas

Mientras el bisturí corta las lágrimas del vientre

Proyecto mi vacío de estrellas

Y sólo soy un difunto en tu verde pradera nocturna

Me encontré con tu sexo de erizo cadavérico

No puedo subvertirme bajo el veneno de dios

Tus piernas- cicuta

Atrapan desiertos de serpientes

El cadáver de los amantes sobre la maquinaría

De las fabricas de los maniquíes del sexo polar

Mis dientes se destemplan

En tu templo de la muerte Musa –maquinaría

Y los relámpagos rezaron un beso

Bajo la lluvia de la vía de los cuerpos

Y yo permanezco en la totalidad subterránea

De lo difunto y la profundidad de la llaga celeste

El bisturí corta al sexo en dos

Y dios se multiplica bajo la ilusión- óptica

La mutación es desmembrada por la sierra

Los amantes se masturban bajo los relámpagos

XI

Ni en la destrucción nos salvamos

Porque la herida de la mar no extiende

Sus labios a la peste amorosa

Habló de nosotros el Valle

Algo cambio en el transcurso del tiempo

Las aguas torrentes de la oscura tempestad

luminosa vid de la muerte

Todo decayó del cielo

La gélida colina de tus valles de murciélagos

El miedo en la lluvia roída por las ratas

Te beso en medio de mejillas atroces por el silencio

Todo decayó del éxtasis

De la ráfaga de un sexo constelar

De un instante de catástrofe

La monstruosidad de la belleza de sus pechos

Surge en medio de la sangre decaída

Mis manos se depositan en las falanges de los cadáveres

Y tú con tu isla infantil juego de la risa

Y tú con tu locura sin música

Y tú pedazo de polvo

Ceniza en tu crematorio

que hace que el mundo se traslade

Tus nalgas sedientas de cenizas

Salen cadáveres azules de mi sexo

Crematorio agridulce de vellos púbicos

Y mi sed de tu diluvio y saliva

Tu culo decapitado por la rueca

La sierra mecánica penetra las aguas turbulentas de estrellas

Y mi semen oscuro en las llagas del crematorio

De la urna sagrada de orificio de vulva y salitre

Un instante de catástrofe

Y las estrías de la carne y la separación de las moléculas

De la tempestad de las gotas penetradas por el cielo

Categories: Roberto Luviano
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