Óptica en ruinas II
VI
El proceso para entenderme
en el café Dalí
Entra la idea del horror
Tengo miedo del sentido
Aquí entra la idea del tiempo
Quiero durar en la duración infinita
En la caída infinita del relámpago
En el extremo de la piedad
Negar mi duración
En el vasallaje de su cuerpo infinito
Las cosas son infinitas
igual a su orden cósmico
Aquí entra la afirmación de mi yo:
Soy la ficción
lo ilusorio lo óptico
Soy el cristal
Soy su negación
su grito
Soy la afirmación de mí “yo” en su “yo”
La conciencia de la ficción
Dura el acto lo que dura el circo de los cuerpos
Aquí entra la idea de la negación
Soy lo contradictorio
Y lo imperfecto
Soy el nombre cósmico de su ilusión
del cristal óptico del cuerpo
La negación de la piedad del deseo:
Nuestros nombres cósmicos
Nuestra visión
El cristal de la virtud
la desnudez extrema
VII
De obsesión y realidad
Soy contradictorio, mi obsesión se vuelve contra sí misma.
Me vuelvo una persona sin personaje.
Mi obsesión estriba en encontrar esos instantes en que el deseo se despierta
y sus “fatales” consecuencias permanecen.
Lo oculto del impulso
de desear carnívoramente a un otro.
Lo secreto de dejar de desear
y su ironía ..
.lo deseable del instante es desdeñable para el espíritu.
Mi obsesión personal y conjunta con Berenice
es una obsesión poética no individual
quiero encontrar ese instante dónde el deseo comienza (comenzó)
y dónde perdió la ruta y dónde se vuelve a encontrar con el origen.
Mi deseo personal es sólo y simple de sentir: la quiero y la amo
bajo las consecuencias fatales necesarias y reales.
A ella la amo y la deseo bajo todas las circunstancias irónicas
aunque el deseo no se complemente con el instante.
La realidad es que es poética y realmente es bellísima
y que su belleza tenga piedad de mí.
Niego su amar finito
Oculto mi deseo infinito
Somos infinitos
En la renuncia: la encuentro al otro lado de la muerte
De Village café o las
lágrimas celestes
Espero que se derrumbe el cielo
En el contorno de la muerte
Llueve y muere
El llanto la angustia
el ahogo
La noche la luz
la hermosura el aliento
respiración terror
Mi esqueleto y sus huesos
tienen el tacto del llanto
Tus ojos de lágrimas
que arrecian los sentidos
Yo la angustia de “yo”
en el horror en el grito
en el relámpago el llanto
Las aguas oscuras
Los amantes caducos
La noche y muere
Muero en la luz del contorno de la muerte
Del llanto de las lágrimas
Soy la angustia de mi angustia
El horror de la luz de las lágrimas
Eres mis ojos hilarantes
El llanto
Tu hermosura en el contorno de la muerte
Mis huesos
mí cadáver
Las aguas oscuras
El cristal de la muerte
La voz del relámpago en tus ojos celestes
Me miran en el grito de nuestros nombres
En el llanto
¿serás el vuelo de las aves del relámpago
o el vuelo de mi cuerpo en duelo?
Gozan las lágrimas
el azul des- cielo de la muerte
Vi la felicidad en sus ojos
durante la duración del beso
y del infierno
IX
De los trazos de la conciencia
Su cuerpo: Berenice
Me duelen las arterias
La eternidad del sentido
Las comisura de mi muerte
El viejo dolor de las lágrimas
de los símbolos destínales
Ay el llanto de los cuerpos
Penetrados por el salmo del opio
Me duele el perfume de la raíz de los sexos
En el horizonte llueve la muerte
Y el llanto rojizo de los cadáveres
La muerte y el llanto del llanto
Las lágrimas de las arterias
La sangre del valle y el relámpago
Soy Angelus insonoro
La visión de los escombros la risa
Me duele la hembra y su nombre
Soy el viejo yo sepultado en las arterías
Y las lágrimas salubres del llanto de la sal
La ilusión del llanto
La cicatriz diáfana de la tumba epidérmica del cristal
Soy el cuerpo del vicio
Del hilo del llanto
Me duele la epidermis del agua
La tumba crisálida de los insectos de mi conciencia
…Y el deseo habrá cavado su tumba
en la cueva eterna de su sexo- ocaso el fuego
Mis cenizas sepultadas en la risa del escarabajo del relámpago
Soy el cuerpo del grito
La muerte y su danza
ya falta la desesperanza muero
Me desea en el ámbito de la náusea
Las arterias del vómito de las lágrimas
Tu cuerpo trazo discontinuo del tiempo
De las comisuras ilusorias de la muerte
Tu sexo oscuro quebrantado por el llanto
“de lo mortal sálvame
eterno cuerpo del cristal y la trampa”
X
De la amante del Village
“Aquí entra la idea de la mujer difunta”
La amante difunta
La resonancia del deseo
Lo difunto de la ilusión: La musa difunta
La muerte se corresponde en los correos de la muerte
La proyección del deseo
Lo interior del deseo: La proyección difunta
La amante de las correspondencias de la muerte
La desilusión ex difunta
La maquinaria difunta de los huesos
El reloj de su sexo
Los pechos de la maquinaria
El silencio difunto
La amante y la voz melancólica
Tus caricias reversibles de nuestro cadáver
El hilo de nuestro beso difunto en caída de vació
Tu cuerpo desnudo en contemplaciones naranjas
La muerte en tu signo de relámpago
De cadáver y filtraciones de agua
Me muero en el yo transitorio de la náusea
El olor fétido de los amantes
La putrefacción perpetua
Destrucción de las vísceras líquidas
Agua estancada en nuestros sexos
El cadáver de la amante yace en coitos amarillos
descendentes de la dinastía de la muerte
Los amantes hablan con voz profunda de tumbas
Mientras el bisturí corta las lágrimas del vientre
Proyecto mi vacío de estrellas
Y sólo soy un difunto en tu verde pradera nocturna
Me encontré con tu sexo de erizo cadavérico
No puedo subvertirme bajo el veneno de dios
Tus piernas- cicuta
Atrapan desiertos de serpientes
El cadáver de los amantes sobre la maquinaría
De las fabricas de los maniquíes del sexo polar
Mis dientes se destemplan
En tu templo de la muerte Musa –maquinaría
Y los relámpagos rezaron un beso
Bajo la lluvia de la vía de los cuerpos
Y yo permanezco en la totalidad subterránea
De lo difunto y la profundidad de la llaga celeste
El bisturí corta al sexo en dos
Y dios se multiplica bajo la ilusión- óptica
La mutación es desmembrada por la sierra
Los amantes se masturban bajo los relámpagos
XI
Ni en la destrucción nos salvamos
Porque la herida de la mar no extiende
Sus labios a la peste amorosa
Habló de nosotros el Valle
Algo cambio en el transcurso del tiempo
Las aguas torrentes de la oscura tempestad
luminosa vid de la muerte
Todo decayó del cielo
La gélida colina de tus valles de murciélagos
El miedo en la lluvia roída por las ratas
Te beso en medio de mejillas atroces por el silencio
Todo decayó del éxtasis
De la ráfaga de un sexo constelar
De un instante de catástrofe
La monstruosidad de la belleza de sus pechos
Surge en medio de la sangre decaída
Mis manos se depositan en las falanges de los cadáveres
Y tú con tu isla infantil juego de la risa
Y tú con tu locura sin música
Y tú pedazo de polvo
Ceniza en tu crematorio
que hace que el mundo se traslade
Tus nalgas sedientas de cenizas
Salen cadáveres azules de mi sexo
Crematorio agridulce de vellos púbicos
Y mi sed de tu diluvio y saliva
Tu culo decapitado por la rueca
La sierra mecánica penetra las aguas turbulentas de estrellas
Y mi semen oscuro en las llagas del crematorio
De la urna sagrada de orificio de vulva y salitre
Un instante de catástrofe
Y las estrías de la carne y la separación de las moléculas
De la tempestad de las gotas penetradas por el cielo
