La emoción es la piel del arte: Carlos Morales Conejo
Gran confusión provocó el ganador de la edición número XX del premio regional de poesía “Ydalio Huerta Escalante”, que anualmente convoca el Coneculta-Chiapas y el ayuntamiento de Palenque. Su nombre pasó por varias transformaciones: Carlos (Hernández, Morelos, Morales) Conejo. Lo único que sobrevivió al embate de la información mal redactada (cosa que podría denominarse como el efecto del teléfono descompuesto) fue su curioso y silvestre apellido. Incluso la tan afamada revista de poesía Vozquemadura, fue presa de este efecto que bien podría atribuirse a las últimas tormentas solares.
Fue el periodista cultural Enrique Hidalgo Mellanes quien, además de agregar más datos a la accidentada biografía, transcribió líneas del veredicto del jurado (cosa inflada, pero cierta): “[el libro Versos de almohada fue declarada ganadora entre 29 trabajos] por presentar un lenguaje connotativo, con bellísima exuberancia de metáforas, símiles y demás recursos; además de un equilibrio rítmico magnífico que se cimienta en versos breves, medianos y con aliento de versículos”.
Este 5 de agosto de 2010, apareció una entrevista que H. Mellanes realizó a Morales Conejo, la cual fue publicada en la versión en línea de El Sol de Chiapas. A continuación, algunos extractos de la nota, en voz del autor entrevistado. Aquí, el link para leer en su versión extendida.
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“La poesía, para mí, es ante todo un acto que no tiene razón de ser en solitario; debe de transmitirse una idea, una convicción, un conocimiento, una emoción y debe procurar además contener belleza en su forma, cualquiera que sea la concepción que poseamos de ella. Podría citar libremente a Platón cuando instaba a sus alumnos en los academos a que buscaran la verdad, la belleza y la razón.
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“La poesía contiene la magia de la evocación, de la transformación que procura en quien hace suyos unos versos. Me seduce también que las palabras tienen la cualidad de la trascendencia. Cuando uno hace suyos unos versos, realmente le pertenecen desde ese instante. El pago que suelen darle al poeta es seguir vivo en la memoria de esas letras. (¿Has notado cómo suele seducirnos cuando una obra se firma como “anónimo”?) Finalmente creo que la emoción es la piel que tiene el arte para expresarse. Por eso es tan gratificante el proceso creativo también y por último, saber que contribuyes a que el español, esta lengua extraordinaria, siga renovándose y persistiendo a pesar del tiempo.
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“Tal vez por falta de inducción o de una visión apropiada de conjunto, empecé a leer de forma anárquica o al menos no en el sentido literal de una progresión. De joven era imprescindible saber de los románticos y de los modernistas; también viví a destiempo el fenómeno español de toda una pléyade de poetas en desgracia por el franquismo, gracias a Serrat. Ya mayor, me atraía lo mismo Bertolt Brecht que Santa Teresa; Octavio Paz que Pellicer; Sor Juana que William Blake; Alfonsina Storni que Novo. Pero quienes realmente pusieron su impronta en mi persona tal vez sean, con todo respeto, Neruda, Benedetti, Sabines y Joaquín Sabina. Y no puedo dejar de considerar a Alberto Ruy-Sánchez. Un poeta que escribe novelas.”
