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Archivo para la categoría ‘Sammael Orozco’

[Oda al desasosiego para masturbaciones inconclusas]

Miércoles, 3 de Marzo de 2010 Sin comentarios

Mil cuervos y uno sólo para picotear tu clítoris.

Prometea descarriada. Mujer mala del cancel desnudo.

Mesalina resurrecta, horda virginal de ninfas lésbicas.

Horda colorida de tardes e ínsulas costeras.

Cuántas palabras para amanecer entre tus sábanas.

Cuántos estúpidos poetas en tu lista de honorarios.

Qué verso se emancipó debajo de tu pubis, al final de la madrugada.

El fehaciente dolor de caries lleva a la locura, a tu cuerpo de penicilina

disponible para todas las usanzas.

Qué soledad dejaste en ese país andino: bajo escombros de sal

quisiera escuchar del sismo alguna noticia de tu cripta.

Cuéntame del eje de tu sexo y del planeta, que cambió de dirección;

mudaste tus penas a otras cartas solitarias;

acortaste tu pasión de una vez por todas y para siempre.

Qué trayectoria de polvo soñaste con bukowski,

por qué no su brazo siniestro.

Por qué no tu desazón de sombra hirsuta, futil.

Por qué no mi encarecido dialecto.

No me dueles, pero si te ardo.

No me silueta melancólica, pero sí, este canto

de árbol abandonado.

Categories: Sammael Orozco

[Oda a la muerte cronometrada con relojes fálicos]

Viernes, 19 de Febrero de 2010 Sin comentarios

Ahora vienes a invadirnos dentro de ti misma

bajo esa agua palpitante de cuencos sexuales,

por detrás del trigo y su algoritmo.

Por encima de la tierra de Agosto

que trae arcoiris esclavizados a su fecundidad,

el discurso fatal de las tinieblas,

la boca del insomnio saliendo de lo seco

frente a una noria

[el atardecer con su ancla en los ojos de Palmira:

Nunca jamás ni neolítica la misma al fondo del espejo].

Putilla descarnada.

Putilla errante de mi corazón.

Cuántas celosías hay en la playa,

cuántos fogones enseñaron a la noche

su secreto de campana golpeteando formas huecas de polvo,

el luto más profundo de la estirpe?

Plenilunio de seís días para las ventanas,

los impuestos de la tierra, del mar y mis piratas:

Por tragedia sólo tienen la herencia derruida de las lindes,

el hígado reciclando sueños estáticos,

la soledad de los gatos por la noche,

una muñeca de pupilas tristes

que jamás tuvo el aire entre sus abrazos

y la vendimia de los huesos que echaron sus raíces,

en charcas de ciudad desconsolada.

Categories: Sammael Orozco

[Oda al desorden de los días]

Viernes, 19 de Febrero de 2010 Sin comentarios

Recostado siempre sobre ese ventanal de terrestre jardín de la tiniebla,

voy a ti con un pájaro entre el sexo de la lluvia,

con el rumor de estalacticas al fondo del poema,

con embarcaciones solares, con una manzana entre la piel,

con un jinete herido, con un viento nublado de campanas

que golpean números nupciales truncos, el vuelo de la muerte

la rupestre comezón de la distancia, el murallón hueco de la noche.

Voy a ti con una espátula lunar de palabras sin semánticas veraces.

Sólo puedo ofrecerte una boca costurada por la niebla

una mandrágora extraña tejiendo nuestra catástrofe.

Categories: Sammael Orozco

[el desorden de los días]: Escasas palabras para informar la situación

Sábado, 23 de Enero de 2010 Sin comentarios

Para que no haga falta por las noches

alguna canción sonándote alegre.

Para que no te falte el primer rostro del aire en tu ventana

reposando espejo,

fertilizando cicatrices y arrugas.

Para que no te haga falta mi cuaderno o mi patria

voy a dejar la mano toda la noche

sobre el túnel de tus genitales

hasta que el sueño nos expulse.

Categories: Sammael Orozco

[miércoles]: Algunas veces los corazones ceden al desconsuelo ficticio.

Sábado, 16 de Enero de 2010 Sin comentarios

Soy tímido y agua.

Levanta tu entusiasmo

y tendrás en tu entrepierna brasa,

mi lengua de carbón,

el fluido de nunca habernos despreciado.

Dime qué tienes más amplio

el corazón o la mirada?

Inventa otro origen de sol;

plega tu falaz desdicha a mi costado;

ciñe tu hendidura que despunta en domingo

con color tan inusual.

Bebamos.

Ahoguemos el tropel fantasma,

la rasgadura de nube en tu oropel de niña reclusa,

el estanque en nuestra erosión de raíz ficticia.

Mañana llegará tardío y doblemente doloroso el recuerdo

de mamá zurciendo la tristeza

en noches con frío ahondándonos los ojos.

Mañana estaré en ti vuelto clítoris y falange

porque poseo dúplica lunar de pirata;

un triple hedor de ausencia;

un carmesí dolor endurecido.

Categories: Sammael Orozco

[el desorden de los días]: Desencanto revisitado

Viernes, 15 de Enero de 2010 Sin comentarios

Como una hiedra de miedo

enclavada fuiste a mi sexo con cortes extraños

esporangio idóneo de los 84 tatuajes

y 365 oscuridades sobre tu espalda,

tejedora de símbolos,

aurorita gambusina en el árbol del insomnio.

Arteria de la noche que Junio predijo palidecer

como una revuelta de corazones diezmados

como un transparente rostro aspirado por la ventana

La tristeza más antigua que vistió de negro

hoy la atavía nuestra soledad escuálida,

ésa que tendida como playa nos esperaba

para ver el tumbo de las olas,

algún naúfrago devolviéndonos el entusiasmo.

Qué fuimos?    Niños sedientos de alguna sensación amorfa.

Crápulas huyendo del azar para corregir sus almanaques,

los ríos de arquitectura urbana y ortografía antigua,

nuestras bocas como un raspón de sal

y agorafobia con pleamar de larga duración

donde las exequias del tiempo

nunca conocieron recipientes para reposar,

lluvia para desgranar tejados plácidamente.

Ahí llegamos huertos a comprobar el humo de amor antaño

impreso en el esquicio de esas paredes

poseídas de lumbre ahuecada.

Categories: Sammael Orozco

[el desorden de los días: versus desencanto tardío]

Viernes, 1 de Enero de 2010 Sin comentarios

Nada fuimos.

Te creí puta, diosa.

Luego de todo no supe con qué idiomas

asir tu manifestación.

Tú tejiste sueños y espejismos

hasta otorgarme cualidades confusas

y saberme hombre triste de gris sombra.

Corazón herido que quitó sus espinas de tus sueños.

Después, por separado, nos mudados

a pocilgas húmedas de ausencia.

Solo sé que amarillentas y carcomidas sonrisas,

cuando abramos palmo a palmo los álbumes,

hemos de llevar entre las manos

como ulterior borrasca

anunciando la caída del desencanto.

Categories: Sammael Orozco

Tejido para lunecer sin tanta asfixia

Sábado, 5 de Septiembre de 2009 2 comentarios

Sobre tu sombra como un camino de luz.

Sobre tu espalda como un coágulo de sangre,

como una voluta de aire en los pulmones de la noche:

Así voy.

Conserva ese recodo, mantén tu cadera en posición de elipse.

Meretriz que urdo a empujones con el cáñamo de savia

y aceptas grácil el zurcido de mi vértice.

Allí es cuando mejor comprendo el movimiento de los astros.

Mientras giro sin girar como trompo de carne sin carne

como un demonio que busca el eje del gemido

en cada parte de tu muselina:

Hunde tus mandíbulas sobre la cama.

Prometo seguir intercalando mi raigambre en tus telares.

Categories: Sammael Orozco

A 122 Km/ h

Miércoles, 2 de Septiembre de 2009 Sin comentarios

Llevamos un siseo de miembros agotados.

Hoy tus párpados saben a quemado. Como la cerveza inicial,

cuando te acercaste a la mesa, para pedir la espuma

y decirme que la mar estaba recóndita, entre tus nalgas:

Vaivén y oscuridad. Siempre me gustaron las profundidades.

La danza entre dos almas pérfidas.

Pero hoy los navegantes son convulsión irrefrenable.

Nunca alumbraste en dirección a tus compuertas.

Y el azul detrás del retrovisor coloca agujas en el rostro.

Una lava atroz erigiéndonos arrugas.

Arde intenso el estómago.

Arde desmesurada la noche oculta en cualquier resquicio.

Sí, putita mía, hoy extinto es el germen del vicio,

su fragancia al humedecer el pasatiempo.

Sabrán los calendarios y su veloz tránsito,

si alguien de los dos tendrá tendones y pudor

para retornar íntegros a la madriguera?

Categories: Sammael Orozco

Habitación 608

Martes, 25 de Agosto de 2009 Sin comentarios

Sonríe nena. Parsimoniosas sombras tendrás

resbalando sobre tu médula,

una tonada de lujuria desbaratando el telar

en tu bajo vientre.

No enciendas los ojos. En mi lengua hay electricidad,

buscando el pararrayos de tu alquimia:

Onfalo de tu carne: Centro exacto

a donde el radio de mis circunferencias

establecen su golpeteo, su cabalgata. Donde soy manantial.

Trigonometría natatoria que ausculta tu profundidad,

el fugaz destello pupilar, la fragancia de la noche

que se expande sobre las sábanas.

Sonríe, disfruta. El alquiler pronto caducará.

Categories: Sammael Orozco