INVERSIÓN NOCTÍVAGA [MARX NO PUDO INVESTIGAR LA PLUSVALÍA EN UN TABLE DANCE]
No pudo conmigo la crisis.
Por eso estuve puntual sábado tras sábado
frente al recinto donde te contorsionas,
donde demuestras todo lo que aprendiste del viejo Oriente:
Tu agilidad para imitar a las sierpes,
la fluctuación de cualquier afluente.
No pudo conmigo la crisis.
Iba porque sentía un poco la soledad.
Fui por que habías descubierto en mis ojos
las maneras de nombrarte sucia, citadina,
golfa del poniente, amor centroamericano, primitiva.
La de los 730 eclipses acontecidos en los labios.
Yo te elegí con mi dinero.
Tú lo hiciste porque notaste en mí
una rara locura para beber sin importar el mundo,
así tiemble o se incendie tu entrepierna.
Esa extraña rigidez en el rostro
cuando estoy ahuecado por lo incomprensible.
No pudo conmigo la crisis:
Con mi plata acudiste al odontólogo.
Te compraste un jersey del “chicharito”.
