Jueves, 18 de noviembre de 2010
|
Lecturas: 503
La obra poética de Leopoldo Borrás* (1941) merece una mención especial dentro de la producción literaria del estado de Chiapas.
Es de notar la eficacia de su escritura, que presenta una expresividad vertiginosa donde los ideales del poeta, comprometido con la realidad que lo acongoja, se ven vertidos y muestran su riqueza, que oscila entre el erotismo, el dolor y la fatalidad.
A continuación, la nota introductoria y una breve selección de textos del libro Balada de amor y muerte (Universidad Autónoma de Chiapas, 1984; no. 2 de la colección “Poesía no eres tú”), a cargo de Iris Puón**, en colaboración especial para Vozquemadura. Revista electrónica de poesía alternativa.
Leer más…
Lunes, 11 de octubre de 2010
|
Lecturas: 1.002
Conocí la poesía de Abigael Bohórquez de la mano de Balam Rodrigo, durante una breve estancia en el DF en julio pasado. Además de leer en voz alta a Antonio Gamoneda —de excelente factura— aquella velada fue coronada con los poemas de Bohórquez, que se caracterizan por un tono fortísimo y un lenguaje feroz, en el cual uno como lector logra sumergirse con el peligro de ser devorado. Poesida fue el título que conocí, y del cual quedé gratamente impactado por el texto “Desazón”, que apertura el libro, una edición que seguramente será (o ya es) de culto entre los asiduos lectores de poesía. Así pues, leo con agrado que Círculo de poesía hizo pública en su sitio una breve antología de Abigael Bohórquez, selección y nota introductoria de Alí Calderón (1982), misma que saludamos con agrado en Vozquemadura. Revista electrónica de poesía alternativa.
A continuación, parte de la nota introductoria y el poema “Desazón”.
Leer más…
Miércoles, 7 de julio de 2010
|
Lecturas: 166
.
Avelino Gómez Guzmán. (Manzanillo, Colima; 1973). Estudió la carrera de Letras y periodismo en la Universidad de Colima y fue parte del taller literario Balbino Dávalos de la Secretaría de Cultura de su estado. Becario del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes (1996-97). Textos suyos están incluidos en la plaquette Pleamar que coeditaron la Secretaría de Cultura de Colima y el Ayuntamiento de Manzanillo. La presente selección ha sido realizada a partir de la lectura del libro El agua y la sal, mención honorífica del premio nacional de poesía “Elías Nandino” 1997.
En El agua y la sal, el autor colimense evoca a la mar como madre engendradora, dueña de tormentas, símbolo de la regeneración y constante bautizo de quien contempla la violencia de sus aguas.
Leer más…
Lunes, 31 de agosto de 2009
|
Lecturas: 321
.
.
Joaquín Vásquez Aguilar (Cabeza de Toro, municipio de Tonalá-1947- Tuxtla Gutiérrez-1994) falleció unos días después del estallido zapatista en Chiapas; partió de igual manera como vivió, casi inadvertidamente, rabiando contra el mundo de asfalto, soñando con ese estero de mar que llevaba dentro. Nacido en la década de 1940, emparentado generacionalmente con otros tres poetas de la postguerra en Chiapas: Raúl Garduño, Efraín Bartolomé y Oscar Wong. Quincho Vásquez está más cerca del primero en cuanto al ejercicio poético: su tono angustiante, su ironía rítmica, su desgarrado conocimiento del mundo, son paralelos al de Garduño, no así su espacio poético.
Atrapado en la poética de la festiva fatalidad del lenguaje, Vásquez Aguilar sustantiva los verbos, adjetiviza los nombres, transgrede los sentidos, disecciona los sonidos. Su poesía es una caja de Pandora, algo así como el fuego prometeico. Pero su discurso poético no se aísla de su sustento semántico. Su errante caminar de poeta oscila entre la ingenuidad y lo maquinado, entre lo referencial y lo profano, entre la armonía clásica y la sinrazón romántica.
Leer más…
Miércoles, 26 de agosto de 2009
|
Lecturas: 236
Jorge Fernández Granados. Nació en la ciudad de México el 31 de octubre de 1965. Ha publicado los poemarios: La música de las esferas (1990); El arcángel ebrio (1992); Resurrección (1995), con el que obtuvo el premio Internacional de Poesía Jaime Sabines (1995); El cristal (2000); y el volumen de cuentos El cartógrafo (1996). Con Los hábitos de la ceniza recibió el Premio Nacional de Poesía Aguascalientes. Actualmente es miembro del Sistema Nacional de Creadores.
Leer más…
Sábado, 20 de junio de 2009
|
Lecturas: 238
La creación literaria de Eduardo Langagne (ciudad de México, 1952) no sólo se manifiesta en sus libros de poesía, sino que se expresa también en originales propuestas escénicas (música y teatro, cine en video, programas radiofónicos) y en la arriesgada empresa de componer canciones para interpretes populares. Tabacalera pertenece a una variedad de poesía muy difícil de mantener en terrenos de buena factura, que se presta a deslizamientos hacia lo meramente banal, lo descriptivo o la excesiva complacencia. De manera eficaz el autor evita esos tropiezos.
Leer más…
Sábado, 28 de junio de 2008
|
Lecturas: 247
Eduardo Hurtado
La Oración del Ogro confirma a Jaime Reyes como un poeta refractario a toda retórica: sin aferrarse a sus hallazgos, deja atrás ese ritmo febril que en su libro anterior le permitió movilizar imágenes de una enorme violencia, para concentrarse en la invención de un lenguaje capaz de pactar con las voces de la tribu. El título desplaza el eco remoto de un texto excepcional del siglo xv, La oración sobre la dignidad del hombre, en el que Pico della Mirandola descubre al ser humano como un huésped incómodo en el cosmos definido y armónico de la ciudad renacentista. La oración de Reyes conjura presencias que destrozan toda normalidad. Arranca con un poema que es al mismo tiempo una dedicatoria, “A José Revueltas”, y en las páginas que siguen traza un recorrido que va de tumbo en tumbo por algunos paisajes utópicos de los años sesenta y setenta. El heroísmo de los personajes que habitan estos primeros poemas parece brotar de una idea que nos lleva de regreso al pensador florentino: el hombre no es el centro del cosmos, sino excentricidad del cosmos, criatura en la que el orden de la creación pierde la cabeza; carece de lugar tanto como de identidad, y precisamente por eso puede asentarse en cualquier sitio y ser cualquier personaje que se proponga. En el orden preciso de todo lo creado, el ser humano ha llegado tarde al reparto de posesiones: no hay lugar ni rostro que le pertenezcan, tiene toda la traza del proletario.
Fuente: Letras Libres
Leer más…