Martes, 10 de Agosto de 2010
Llevo a mi diario un abismo crucificado de calles
una huella tierna y el dolor hambriento que la acecha
Querido cuerpo dos puntos
Hoy recibo la dedicatoria equivocada
la guerra a cucharadas
las alcantarillas sueltas a mi instinto de agua
Qué fecha ésta que caduca el sueño de andar palabra
NOTA:
La mano extraviada a herida
agujera canto.
Querido cuerpo
la hoja termina vino
Descansa aguacero.
Sábado, 10 de Julio de 2010
Habrá que redimir la mitad de mi seno
la costura nacida ayer
ser etérea en esta tumba de tres cuartos y días
(esto es; empeñar el hueso, no sacudir mi nombre al miedo,
ser la costa de mis bocas para mis falarerías)
Evitarle auricular anónimo
tráfico
muchedumbre
máscareta de medio día
y su vaho esperanza que
evapora a su paso de no ser cierta
Habrá que evitar, dije
Pero he advertido lo inevitable; en ella hay el mirlo que prende lumbre
y de lumbre uno brilla y quema
arranca fríos y duele tumbas
inclina calderas hirviendo
hasta firmar la cicatriz que soy
que he sido
Habrá que…
Arder los meses
la condena de gusanos
incendiar la orilla de la célula que nos alumbra poema.
Domingo, 30 de Mayo de 2010
Bastaría un cuencoración para la sed de entrañas
una diminuta vertebra / recinto
para saber qué vino me hace la sangre / la fertilidad erguida
ensalmo contra el zarpazo de la memoria
que cuaja mi fluvial en mendigo
Bastaría un cuencoración en el país de la vigilia
para el pozo preñado de esta boca que germina.
Viernes, 21 de Mayo de 2010
Quién merece qué, en la cicatriz del día, en el peso de la espalda de una multitud que hunde el pie en mi seno
quién merece qué, en el trabajo concluido de mi estúpida doliente, del rastro sangrado mis ojos
quién merece qué, si tejen sin saber la lengua que perforan, el recuerdo agazapado de resacas, mi boca sueño marchito
quién merece qué, en la lenta ausencia de mi padre, su sabor a nunca del día
Lloro la madre que tengo partida en la sombra cuarto, lloro la canícula de mi cuerpo temporada
el reposo que me dice torre flaca los días, el mugido sin luna, la herida sin pasado
quién merece qué, en el deshilachado voto, en el cielo zurcido de la paloma que avanza azul desollado.