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CANTO DE UNOS OJOS CIEGOS CON LA MIRADA HACIA EL ABISMO.

Viernes, 19 de Marzo de 2010 Dejar un comentario Ir a comentarios

Si alguna vez mi mano hace tu pelo, acariciándolo

y una fingida parálisis en tus rodillas entumece mi deseo

mientras la idea de tu cuerpo se tiende a lo largo de mi pensar

como un suicida sin vocación tumbado sobre las rieles del recuerdo

ya no sabré que palabra obscena acalla tu mano sobre tu sexo

ni que significancia tiene ese espasmo de ternura que mece tu vientre

con la paz de una señal

tu vientre en que la luna de otro siglo se amamantó

tu vientre en que cabe entera toda mi genealogía de Caín

sin faltar la embriaguez y el saxo de mi abuelo

hay mil huellas de suspiros en el sendero que conduce

hacia el tornasol parsimonioso de tus labios

el amor tiene pies de torpe ladrón

mis tímpanos recogen la grulla quejumbrosa de sus pasos por la azotea

aquí en mi habitación todas las cosas

son una moneda para jugar en el sorteo

donde voy a ganar mi nombre pronunciado por tu voz

tu voz que sepultó mis ojos bajo una marisma de inflexiones

tu voz como el alma de un relámpago vestido de azul

que alumbra el silencio lisonjero de tu garganta

voz que ata la blasfemia de mi pulso a la inquisición de tu palabra

tu silencio es un ruido enorme

a tu silencio le floreció una palabra en la mejilla

tu silencio bilingüe habla el idioma de Dios

y el de tus manos

y es, además, intérprete oficial de lo que callan mis ojos

ojos cónsules del amour, esa ínsula gala en perpetua guerra

mi rostro es un paraguas agujerado de llanto

acodado en una esquina de tu mentón

en mi pueblo llueve y hace amor

aquí los corazones yacen briagos de chocolatl

tendidos bajo la sed

acariciando el muslo ausente de un recuerdo

beben el trino cenzontli en las venas abiertas de la América ancestral

aquí guardaré tus ojos que no me han visto

bajo los pies recién lavados del leviatán

en un estuche de fuego para que mis párpados se incendian al mirarte

recorreré un día los distintos sabores de tu piel

como el catador que va por una mesa do se han dispuesto

las variantes de vino mejor añejas

recuerda que no debes olvidarme

sal de la noche, asómate al bosquejo de la luz

ven a pernoctar en el martirio de mis manos

bebe mi rostro

incendia mi sangre

haz guerra contra los tártaros de mi deseo

en esta imagen, Karla, te dejo constancia de mi tristeza

y endoso mi expresa solicitud de amarte.

 

Post Scriptum: mi voz es un sol tiritando de silencio 

ameht Rivera

Cacahoatán, 19 de marzo de 2010.

Categories: Ameth L.R.
  1. Viernes, 19 de Marzo de 2010 a las 18:48 | #1

    Genial el manejo de esas imágenes, mezcla de piel-deseo-vivencia insurrecta.

    Jacob

  1. Sin trackbacks aún.