52 tips para escribir claro y entendible
El próximo jueves 31 de marzo, a las 6 de la tarde, el escritor mexicano Eusebio Ruvalcaba presentará su más reciente libro 52 tips para escribir claro y entendible, en el marco de la Expo-Tezoatlán 2011 “De Seguro… Te encanta” que se lleva a cabo del 26 de marzo al 3 de abril, en el municipio de Tezoatlán de Segura y Luna, Oaxaca.
Novelista, ensayista, poeta, dramaturgo, además de ser creador de aforismos, Eusebio Ruvalcaba es enemigo de encajonar a la literatura por géneros. Antologado en Des Nouvelles de Mexique (Editions Métailié, París, 2009), Eusebio Ruvalcaba (Guadalajara, 1951), hijo del violinista Higinio Ruvalcaba y de la pianista Carmela Castillo, columnista de Milenio, El Financiero y Vértigo, ha transitado por los más versátiles torrentes de la palabra escrita. Autor prolífico aunque él lo niegue —si nos comparásemos con los autores del barroco, hablaríamos de prolijidad, dice él—, tiene en su haber algunos títulos que ciertos jóvenes llevan bajo el brazo: Un hilito de sangre, Chavos fajen no estudien, Una cerveza de nombre derrota, El frágil latido del corazón de un hombre, 57 hombres y una mujer, Una mosca devastada y deprimida sobreviviendo en un hilito de sangre…
52 tips para escribir claro y entendible? con sus respectivas consideraciones literarias. Es un libro que ha sido creado para ayudar a todos aquellos que deseen incursionar en el complejo mundo de la literatura. Eusebio Ruvalcaba, es un escritor prolijo que siempre está pensando en cómo ayudar a los jóvenes creadores a cargar su cruz creativa, por eso, entre los capítulos que contiene el libro, están las siguientes recomendaciones…
- No uses más palabras de las necesarias. La literatura está llena de palabras que sobran.
- Escribir no es difícil ?lo difícil es arrojar las palabras que sobran al cesto de la basura.
- No quieras deslumbrar a nadie. Nadie te leerá. Cuando el lector siente que lo quieren impresionar, siempre sale decepcionado.
- Ten un espejo cerca de ti al momento de escribir. Para que los humos se te bajen. Esto te evitará que seas grandilocuente ?y, por ende, excesivo. Que creas que descubriste el hilo negro en literatura.
- El camino está hecho. Apóyate en la lectura. Lee lo más que puedas. Lee todo el tiempo. Siempre lleva un libro bajo el brazo. Te salvará de muchas cosas. A nadie le interesa asaltar a un lector.
- No te enamores. Porque el amor estorba al momento de escribir ?y a veces también después.
- Al momento de escribir, los escritores se ponen un chaleco antibalas que los proteja del ridículo. Si quieres escribir en serio, deja tu chaleco antibalas colgado en el clóset. O póntelo cuando salgas a las dos de la mañana.
- A la mayoría de los escritores no les basta con la Secretaría de Gobernación que censura lo que escriben. Basta con desabotonarles la camisa para descubrir la Secretaría que llevan dentro. Aun más severa.
- Viajar no es imprescindible para escribir. Quédate en tu rancho, dijo Tolstoi. Allí está todo lo que necesitas. La novela vendrá por sí misma. Si tienes suerte. Y arrestos.
- No dejes que tu literatura se corrompa. Huye de las presentaciones de libros. De los círculos de elogios mutuos, de los suplementos culturales, de las revistas literarias, de las solapas zalameras.
- Huye de las frases huecas, tanto como de las manzanas recubiertas de azúcar cristalizada. Terminan por empalagar, y por crear lombrices en el estómago y el cerebro.
- Un escritor no debe aspirar a escribir obras maestras. En primer lugar porque las obras maestras no se planean (el escritor que descubriera la fórmula no dejaría de escribirlas). En segundo porque no va a poder, y en tercero porque siempre es mejor perseguir un sueño que consumarlo.
- La carne cruda semeja la pasta narrativa con la que el escritor trabaja. Antes de comerse, habrá de sazonarse y cocerse; tal como lo hace el escritor con las palabras que las deja listas. Y que está a punto de compartir con sus invitados.
- Si no tienes talento pero tienes vocación, trabaja. Si tienes talento y vocación, trabaja el doble. No te dejes engañar por el talento. El fokin talento, del cual hay que saber desprenderse para avanzar. Hay que disciplinarse como si se fuera el más zafio de los escritores. No el más talentoso.
- Hay un mil 300 millones de novelas. Tú puedes escribir la un mil 300 millones 1. Apúrate antes de que sea la 2. Pero detente en la estructura y el estilo. Ahí está todo. Más la pasión. Sin pasión no hay novela posible. Porque la pasión se transmite cuando se escribe, y es lo que les gusta a los lectores. Lo que leen los lectores: la pasión. Ese nervio que va de la palabra al corazón.
