…
Balada del escalofrío nocturno
en que el viento rumorea
extendiendo sus alas sobre la selva
El noctámbulo fantasma lee en el silencio
los pasos de su presa, medita
y el tambor que habita mi cuerpo se sumerge
entre su voz, aterrado
luego mis ojos se despiden de mi cuerpo
cesa la amenaza de los grillos y
la lechuza regresa a posarse en el brazo de Minerva
He perdido la guerra
Mis ojos han visto a la Diosa
