«He aquí mi primer hijo
yo que nada sabía del ridículo gesto
de nacer»
Leopoldo María Panero.
Narciso en el acorde último de las flautas. 1979.
Es la sed de comerse la mano crispada de un muerto
mano de la asfixia que acaricia su mano
¡Asesino griego es Chronos!
mano danzante entregada a la sombra
mano desnuda durmiendo en su garganta
miedo de ser /dos/
con el rostro pérdido en /uno/ mismo
(Poema inspirado en una pintura de Francisco de Goya (1746-1828) intitulada Saturno devorando a un hijo)
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