Un hombre habla desde su tumba
reconoce la silla y la casa
también la voz de los enfermos
reconoce la luz y la piel del niño hambriento
la boca sedienta encerrada en el
hueco mismo nocturno
que es la muerte
el espacio frío que se levanta
el silencio que cae y sepulta
como la piedra en la tierra
con sus pies desnudos sin esperar el tiempo
la herida
la sangre
el sueño
un cuerpo vacío en medio de todo
sin saber a dónde
Categories: Fausto Carámbura
Comentarios (0)
Referencias (0)
Dejar un comentario
Referencia
