Domingo, 25 de Abril de 2010
Me desdoblo en cuatro poniéndote la luna a tu antojo.
Me triplico por esas calles que no tienen ninguna ruta pitagórica
tan sólo para no errar el cálculo simétrico en tu bajo vientre,
mujerzuela de múltiples ingresos.
Te comparto los día 15 en el calendario
y divido mi dolor entre nostalgias alegres,
lo achico, le saco raíz cuadrada, cúbica.
Te comparto, porque así te conocí.
Sábado, 24 de Abril de 2010
Ya no van más los nardos y las valquirias
los sueños y la mala sencibilidad que duele
los viajes en metro y las noches de calma en el paredón.
Hable de más y aquel verso esculpido por los dioses
me ha concedido el don oceánico de tu lenguaje,
el árido espacio abierto de la intemperie
donde sólo encuentro tu rostro y esa desnuda superficie de tu ser.
Viernes, 23 de Abril de 2010
Vida, mi vida, déjate caer, déjate doler, mi vida, déjate enlazar de fuego, de silencio ingenuo, de piedras verdes en la casa de la noche, déjate caer y doler, mi vida.
Vida, mi vida. Alejandra Pizarnik
Por una botella mi impureza
Sin vacilar siquiera ?asentiste?
(mea culpa) … tras surgir el desliz acomedido por tus manos
y sin embargo,
no acallé el placer sobre la alfombra.
Todo sucedió premeditado
Todo sucedió en la palestra límpida fuga de mar
Todo sucedió…
Una mano recorría mis dedos
entumecidos por la duda
Y aguantaba el respirar después de cada beso
Un cosmos a través de la vereda del bosque imaginario
atando firmamentos
firmamentos lentos
firmamentos enlazados
la sal recorre el resquicio de la luz
una luz hermosa de mentiras
como la sal
eterna (…) necesaria
ya son las doce
o menos cuarto
el cinturón de la vigilia
un tranvía o un hostal
una memoria o heme aquí
tan sólo… Solo he sido
la maquinería del ensueño.
Martes, 20 de Abril de 2010
Entra por la tela de mis dedos
un fulgor alucinante y el orgasmo.
La ventana queda al viento
donde entra en su terrible insomnio.
Un trasluz de miradas
y el deseo de seguir en cuerpo
se vuelve insoportable.
Miércoles, 7 de Abril de 2010
La Ideas jamás se funda,
porque la Idea misma en su creación
viene a negarse sobre sí.
Javel Peredo
cercenando la llaga del pasado
(cabizbaja sinfonía)
una mujer con nombre de citrón
con remiendos en la falda
reza…
reza un extraño canto de mil soles
(laberinto incólume de trasiegos)
mira oye y regurgita
el lenguaje intacto de los vientos
cae o llora
exhala o funda:
esta oración
a
media luz
en tanto la arena en fuga de sus ojos…
amada impaciencia que milita
(con su rostro en la tertulia)
en cada rasgo
la mano que milenaria desconoce
cercenando la llaga del pasado
vi subir a las montañas
el ínfimo rescoldo de quimeras…
Martes, 6 de Abril de 2010
Presentación del libro de poesía: De cómo los deseperados naufragan en las lenguas de aguardiente, de Rodolfo Girón. La cita es este sábado 10 de abril a las 8 de la noche en el Café Fractal, ubicado en la 3a poniente entre 1a y 2a norte (planta alta). Colonia centro.
Lunes, 5 de Abril de 2010
Aquellos instantes donde el tiempo es sólo poesía,
donde las caras de la luna desnuda
se posan en la sombra del cuerpo,
hasta sentir su ausencia ya agotada.
Donde los malos pensamientos son sólo años que han pasado
y la piel recubre las huellas que rozan las grietas del abdomen;
el lugar, el beso antepuesto a los labios y una voz,
colman todo sitio anterior y desdicen todo lo dicho en miseria.
Será la predicción la nueva verdad que pueda oír el reloj,
sus manos renuncian a toda melancolía
y reclaman el tiempo que ha sido atrapado entre los libros.
En este instante, el ir y venir,
es como observar los rostros del peor sufrimiento y callar,
humillado por la cadencia,
sin presencia de ese humor
y voltear a ver el pasado sufrimiento,
sumergiéndose en el llanto invertido
y la risa transformada en locura.
Lunes, 5 de Abril de 2010
Me he enfrentado a tu risa con disgusto
y he calcinado todo perfume que proviene de tu abdomen.
Me he sabido con destreza tus grietas de la mano
y sólo he probado la rebeldía de tus dedos.
Es la venganza anatómica la que padece
y me engaño en tus palabras.
Con destreza me busco en laberintos de tu pálido abrazo,
busco tus mejillas y me regocijo en dolor.
He intentado en mares resistirme,
sofocarme en pequeñas muertes,
en orgasmos simultáneos,
inventarme en todo olvido.
Una palabra a tiempo:
ahogarse, congelarse, derretirse.
Miras desde tu infenestrado desconsuelo
y ríes.