Humanidad
Y nos despedazamos
nos herimos
Masticamos nuestra carne y después
nos escupimos
Vomitamos
Somos una manada de lobos
sedientos de sangre
enfermos de gula
Máquinas destructoras autodestruibles
Y nos despedazamos
nos herimos
Masticamos nuestra carne y después
nos escupimos
Vomitamos
Somos una manada de lobos
sedientos de sangre
enfermos de gula
Máquinas destructoras autodestruibles
Mi intención no es hacer daño,
si sostengo un foco con los dedos de otra mano,
mi intención es alumbrale, no cargarle los recargos.
Mis motivos son distintos, si me ves volando un rato
entre tus nubes, quiero pintar de amor tu cielo
y no embarrarlo de zapatos.
El resorte de mi acción no sos vos,
si es que estás equivocada, la noche sigue haciendo emboscadas
de estrellas aunque la flor sigua sin abrirse al pájaro.
Que delirio trazar una mirada recta, de tus ojos infinitos
a mis focales de fantasía, ni sos vos el punto blanco,
ni mi flecha la de Guillermo Tell para ensartarme hasta el centro
de tus ganas sin traspasar la alegórica manzana que bombea entres tus pechos
la tristura y la alegría.
No me siento distendido de errores, ni vos sos diosa
de culto, pero de lo que hay de oculto en un rayo
de apetitosas luces se alimentan, ¡vida de otro!, los amores.
Mi intención no es hacerle daño, Señora de este trágico
momento, que le diga que me gusta no es comenzar un cuento
con campanadas de trigo y finales de obligado altar, ni prometerme
llenar de perfumadas cartas las gavetas secas de su corazón marchito,
de pétalos corazones.
¿Qué será de usted mañana que no tenga nada que ocultarle a
sus nietos preguntones? Señora de este trágico momento…
Por eso vine hoy a dar la batalla perdida, e incitar los
rumores, por eso vine hoy, Señora de este trágico momento,
a decirle que no soy yo el que la sujeta del brazo en aquel
festivo retrato que pende de su pared, donde usted viste de blanco
en este futuro sugerido, pero incierto.
Por eso vine hoy, a mostrarle el rostro ufano del
que ha de romper el albor de su aposento y fragmentará la esfera
de su clara castidad en esquirlas de quejidos leves, por eso vine
a decirle hoy que en este instante ¡ay tan breve!,
terminó su larga espera de virgen impaciente, digna del amor profano
¡Oh dulce y dolorosa dueña de este trágico momento!
Querubines salados,
y demonios alados que
me rondan, (¡Oh divina paradoja!).
Rastros y rostros de vos
bailan con los hijos de mi mente
preñada de nostalgia (dolor de distancia)
uno ya no piensa: pare imágenes,
retratos impregnados con el verde aroma
de las ganas —las mis ganas—, pétalos
de pálida esperanza a punto
de abandonar la rosa, soltarse de la rama.
Alargo este largo brazo de neuronas
hasta tentar el futuro que espero,
escarbo con los memoriosos dedos
hasta el tuétano del porvenir.
Este presente es útero que amamanta
el feto de mis anhelos, al chiquillo que será,
hecho de carne y cielo,
que pueble plazas y callejuelas de la amorosa
ciudad, que ombligo sobre ombligo,
juntos edificaremos.
El lúgubre maullido del silencio felino
ofrece mi voz en sacrificio con su zarpazo
de silentes garras, gatimorfo ídolo
donde hinco mi silencio de cigarra.
Sucédeme,
sacúdeme,
sítiame de ti,
porque no puedo pronunciar tu nombre
sin decir tu falta,
tejer con ideas tu silueta sobre el aire,
ni respirar sin oxidarme de tu dióxido de ausencia,
o iluminar tu obscuridad de claridad madura,
no puedo volverme loco, sino sos vos
quien secuestre mi cordura para
tu circo de enanos hipotálamos.
¡Poeta moderno!, sentencian los hijos huérfanos
del clasicismo: no hay poesía sin rima —entonces digo—,
esta arritmia de evocación y anhelo no es un
pinche-poema, es decir un lacayo de las huestes
academicistas, sino un estridente alarido que sacude
corazones tan prosaicos y sistólicos como el tuyo
o el que habita mi pecho.
La métrica no me alcanza para escribir
hasta dónde te quiero.
Tendré que adornar una mentira para alegrar tu falta.
Ni un hiato,
ni un diptongo,
ni una sinalefa
pueden romper con la armonía tácita
del amor o la tristeza que te profeso.
La sangre azul besa mis venas,
uno es el monarca de los tristes,
rey que abraza un trono sin reina,
sultán que guarda un cofre oculto
—vacío de perlas—, porque tú eres mi thesoro.
Si mi mente tuviera el filo y la imaginación
para podar estrellas, te alumbraría el sendero
hacia mi, con las esquirlas de luz que caigan
del cielo al suelo que pisas.
Preciosa de Cali, ¡de dónde sacaré
la fuerza y la descordura para empujarte al olvido?
Sigo soltando, digo, estos peces de mis manos para que naden
de mi albo desierto a tu luna de agua.
No hay océano por inmenso que no llene
tu regreso, ni desierto, por muy seco,
que no humedezca tu recuerdo.
Qué puedo hacer si mis ojos
no alumbran ya tu figura,
y el sol no me ha querido mirar;
si todo el día es noche y la noche
absurda, con su luna y sus estrellas.
La jornada con su apagón de fantasías
y agujeros de esperanza donde sólo tu
recuerdo vivifica mis ganas.
Preñadora de imaginaciones estériles, alquimista
de inviernos en abriles, tú eres el sendero ambarino
por donde camino con mi imaginación acuestas,
la pequeña puerta de Alicia donde pasa agachada mi fantasía
hasta el país de los besos sin labios, donde reinas tú
con mi amor, como un cetro, enhiesto entre tus manos.
Tú, Preciosa de Cali, que te vas contigo
y me dejas sin mi, temerosa de desposarte
con este Cronópio que te canta:
Sirque la erre fifando “rizqui, rizqui”,
sirque la erre, nefanda y fráfila porque
la erre non fifa rizqui, si tu mez non face
en triz su resque é rizqui rizqui.
Este exquisito Fama, que se vale de la apodada
jitanjáfora por el regio vate mejicano,
te susurra al tímpano,
y se duele de ti
y se enferma de ti
y no se cura de ti,
ni a panacea de recuerdo.
Quiero terminar con esto
empezando con estotro, desplumando
a los demonios y querubines que me circundan.
Estos rastros o restos de vos, ya no me alcanzan
para armar la algarabía, ni para trepar hasta el
nirvana etílico del Tío Chente.
Preciosa, de Cali, es preciso
humectar tus caleñas cuevas
para sumergir mis peces hasta tu volcánico
agujero revestido de labios y excrecencias,
que mordisqueen tu plancton de íntimas mandrágoras,
donde hordas de temblorosos flagelos
intentan penetrar un sol ciego y repentino,
para esbozar al niño mitad tú, mitad cielo
que liados, ombligo a ombligo,
tejeremos unidos, con tu estambre y mis saetas.
Las paredes oyen, los muros que parecían
indestructibles caen y callan, la gran muralla
china puede verse desde la luna,
sin lentes ni telescopio.
Mas tú, ¿cuándo?, cuándo escucharás
mi silencio que te grita con voz de trueno
lo mucho que te quiero, en que glorioso día la tribu
de mis besos estará en su cenit para derribar tu
orgullo fino, grande y caigan a mi diestra tus
besos y callen de amor tus labios.
Hasta cuando te darás cuenta que mi ausencia te cerca,
te aprisiona, por lo cual no puedes ver desde
tu mundito hermético, la muralla de mi tiempo
que te espera por un día que son mil años
y mil años que es un día.
¡Ódiame por piedad!,
ámame cuando a tu corazón
le llegue el rumor, los secretos que le confesé
a tu pelo, cuando él, con conocedores ojos,
descifre los misterios que esculpí con mis labios
sobre tu cuello de blanco marfil.
Qué quieres pues que yo haga si ya te quiero,
en que otro pecho quieres que aprisione este
energúmeno corazón que convulsiona, babea,
grita, crispa sus ramificaciones cuando te sospecha,
a dónde llevaré a llover mis versos si no es sobre
tu espíritu seco.
Y mis manos ¡mis huérfanas manos!,
qué culpa tienen de haber nacido latosas, de ignorar
cómo moldearte una caricia sobre el cuerpo heñido,
colorearte una sensación o tatuarte sus huellas.
Son toscas desde hace generaciones, primigenias,
hechas de barro y cocidas en fogón, por eso sientes
que mis caricias te manchan y queman tu piel frágil
como pétalo de rosa.
Si no tienes donde cifrar tus desamores,
tus caídas, tus despechos,
aquí está mi cuerpo estoico esperando
que envíes tus implacables verdugos,
tus frívolas palabras que me flagelan como un látigo,
tu largo orgullo que se enreda a mi cuello
como un lazo, tu displicencia que me envenena
como amarga cicuta.
Ahora sabes lo que de ti quiero, puedes actuar
como hasta ahora y seguir siendo el blanco de mi tiempo,
continuar llamando a mi anhelo con el canto de tu indiferencia,
que con melodioso sonar atrae a mis emociones
como el flautista de Hamelin, o escaparte de este
acoso enmudeciendo este poema con un momento
de tu atención y un trillado beso.
Entonces comenzaré a desnudarme de tu tiempo,
a padecer amnesia de ti, a recoger mis palabras,
mi atención tirada sobre tu piso, los pedazos esparcidos
que quedaron de mis sueños, los echaré a mi vieja maleta
y no me volverás a ver.
Ya te veo buscándome ansiosa entre rimas,
remojando en el café tu insomnio,
mirando la luna, buscándole nuevas formas
y otros nombres, intentando no pensar en mi; mas te será
improbable hasta que aprendas a evacuar tu mente y corazón,
limpiarlos de mi, a través de la poesía.
Entonces, sólo entonces,
las paredes, los infranqueables muros y las fuertes murallas pasarán
a ser pétalos con la magia de tu pluma y el encanto
de tus versos cuando te descubras poeta.
¡Así que recapacítalo!,
¿aún quieres que deje de pensar en ti?

Bajo el sol, con recursos limitados, enfrentando todo tipo de obstáculos pero seguros de que el camino de la construcción independiente es hasta ahora la única opción que les deja el hermetismo y la exclusión de las instituciones oficiales, jóvenes provenientes de diversas regiones del estado se dieron cita este sábado en el Parque de la Juventud de Tuxtla Gutiérrez para conmemorar el Día Internacional de la Poesía, el natalicio del Benemérito de las Américas y la creación del Mural de la Juventud Plural, obra plástica en la que confluyen visiones, arte, técnica y estética de los participantes.
Desde la nueve de la mañana, un primer grupo de jóvenes miembros de la Mesa Plural de la Juventud llegó al lugar para instalar mesas, bastidores y equipo de sonido para dar inicio a los que ellos mismos llamaron el Encuentro de la Juventud Plural.
Armados con poemas, pinceles, guitarras y consignas, se dieron a la tarea de culminar la obra plástica que aseguran recorrerá todos lo municipios posibles llevando un mensaje de pluralidad e impulsando la participación democrática e incluyente de los jóvenes.
Conforme el tiempo transcurría, otros grupos se fueron uniendo a las actividades, destacando el arribo de la delegación Soconusco y de una estudiantina integrada por jóvenes originarias del municipio de San Cristóbal de Las Casas. También estuvieron jóvenes de Frontera Corozal, Villaflores y Jiquipilas, además de aquellos originarios de esta capital que organizaron el encuentro.
Ante algunos periodistas, los miembros de la Mesa Plural de la Juventud aseguraron que impulsarán con todas sus fuerzas la participación democrática e incluyente de los jóvenes chiapanecos, pero se declararon ajenos a cualquier partido político e imparciales en el presente proceso electoral que dijeron, en nada ayudará a cambiar las condiciones actuales del país.
Aseguraron que en los próximos días dirigirán una carta abierta al gobernador Juan Sabines Guerrero, donde explican el por qué de la Mesa Plural de la Juventud y presentarán algunas propuestas pertinentes y relevantes para motivar la inserción de los jóvenes en la sociedad.
“Nosotros creemos y confiamos en la vocación democrática y solidaria del gobernador, pero lamentamos el hermetismo de algunos funcionarios que se suponen deben tener propuestas para lo grupos de jóvenes tal y como lo marca la Ley de las y los jóvenes de Chiapas”. Sostuvieron.
Convocaron a los jóvenes y a las organizaciones sociales a preparar un Foro Juvenil por la Democracia que se llevará a cabo tentativamente en julio de este año, mes en el que también se desarrollan los comicios electorales federales.

Hacer oir lo inaudito cuando hay un significativo ruido y en el ruido un silencio,
es hacer pensar en lo impensable, o si acaso en el objeto visto por lo invisible.
Hacer ver lo invisible es una operación mágica distanciada de las cosas
…………………………………………………………………………..[inesperadas
hacer que la oscilación de los estados fantasiosos
estén en equilibrio entre dos puntos peligrosos del abismo
es parte del mundo subconciente y onírico de la mano de un vivo que puede
……………………………………………………….[escribir el poema del sueño.
Hacer que el despertar de un sueño sea un sueño de vida
es hacer que los sueños invadan nuestro cuerpo con un oceano de olvidos
……………………………………………………………………………….[y tinieblas
es la embriaguez de los mundos alucinados donde la nada se oye como una
…………………………………………………………………….[alberca de sombras
sufriendo al sentir la dicha con que otro cuerpo busca la fiebre de
……………………………………………………….[mis manos heladas.
Hacer que la cólera recorra mis arterias
es hacer que el valor del erotismo consita en ser una operación
que una simbólogicamente los mundos separados y distantes.
Hacer ver que la poesía y el erotismo es la cicatriz luminosa de la palabra
es hacer que las huellas delirantes sean la parte de la poesía
que lleven en sí la perfecta compensación de las miserias que padecemos.
Era de color hojarasca el mar
antes que le abrieran las puertas a este campo
Era violetas de mármol
espejos
El estornudo de Júpiter se volvió peces
luego vinieron los demás dioses
y nacieron crustáceos algas moluscos
pero no era de agua todavía
era un mar de piedras sin sombra
eran de silencio los corales
pero se volvieron grito y entonces nació Venus
y el mar se volvió de agua para
transportarla en su balsa de concha
si regreso al tormento de la arena mordiéndome los pies,
no tendré los segundos suficientes para moldear mi piel a tus deseos.
una calle con olor a tabaco te sostiene,
y yo recuerdo ahora que quise volar a tu lado,
saber qué se siente rezarle a la madrugada.
Hace años que no veo vagar mi tristeza tras una bicicleta,
y dormir con mariposas en las venas.
El mar se aproxima…me devora,
es enorme y no puedo entender su furia.
Dime: ¿Tú me llevarás?
¿Podremos huír juntos de las olas?
Mi padre
ese gran cazador de sueños
tiene los ojos pequeños
por donde se le escapa el alma triste
teñida de recuerdos
adioses
fugas
Marinero sin mar
ha vuelto el cansancio en sal
y se ha bebido el sol en silencio
para maquillar su voz de canción
y regarla por el patio de la casa