El amor baila perdido entre las sombras y el llanto
El pernicioso muro se desnuda ante la imagen y el verso
La esfera de dolor consumió con su fuego el trafalgar de la lluvia estrenuosa
Y un bombardeo meteórico prolongó mis noches de insomnio.
La lluvia vespertina salpicó el acongojado aire de la tersura virginal
El vaivén de la marea ancló en la bahía el cuerpo frío de la nostalgia
La cicatrices en la memoria queman al ser abatidos por los rasgos de la
[Elocuencia
Las oscilaciones de un corazón fatigado sólo es un rostro de animal
Con máscara de Dios
El fuego protector de los navíos fecunda lágrimas ácidas
Para crear sobre los pasos sombríos el otoño que marchita y muere
Cuando una jaula vacía revolotea en lo blanco.
