T E X T O: Ricardo Sahid

El evangelio de San Juan dice: “Al principio era el verbo, y el verbo estaba en Dios, y el verbo era Dios.” Así el pensamiento filosófico de Aristóteles precisa que todos los seres humanos tienen un alma, si por alma entendemos aquel acto primitivo de un cuerpo natural que tiene la vida en potencia. No todos los seres vivos, empero, tienen almas idénticas. La descripción del alma humana nos permitirá ver lo que tiene en común con los demás seres naturales y aquello que la distingue de los demás seres, es decir su diferencia específica. Pero lo que nos distingue de los demás seres es el pensamiento, el pensamiento de Gibrán Jalil Gibrán en donde: “Toda cosa grande, majestuosa y bella en este mundo, nace y se forja en el interior del hombre, gracias a una sola idea y a un solo sentimiento.” Todos los acontecimientos verdaderos y positivos que nos legaron los siglos pasados, fueron, antes de realizarse, una idea oculta en la razón y en la mente de un hombre, o un sentimiento sutil en el corazón de una mujer…. Una sola idea erigió las pirámides; un sentimiento fatal destruyó Troya; una sola palabra incendió la biblioteca de Alejandría y un ideal fecundo creó la Gloria del Islam.
Honorables…
Decir que el intelecto activo es aquello que nos define, equivale a decir que el intelecto activo es nuestra forma o nuestra esencia. Y es que el alma, para Aristóteles es, precisamente la esencia del cuerpo, su forma misma. En el alma humana, en el intelecto activo, encontramos la más alta realización de la naturaleza, porque intelecto activo es, precisamente intelecto que está siempre en acto, que es siempre idéntico a sí mismo, aquel aspecto de los seres vivos que más se asemeja al modelo de todas las cosas que es el primer motor: “ FALHAR DE CORNOS”, “ARQUEOLOGÍA DEL ODIO” y finalmente “EL CUADERNO DE LA ESCRITURA O DEL DELEITE POR MALKE ARNAKI”; sito: “PLEXO BLASFÉMICO: La blasfemia tiene el mismo origen que el sol, puesto que es la correspondencia directa de lo solar, el beso tiene el mismo origen que el sol puesto que es la entrada a lo celeste, al crepúsculo de la hora más alta y rojiza, todo se corresponde, el fuego con el agua, la tierra y el espacio, nuestro cuerpo y nuestra catástrofe, nuestro deseo y nuestra trascendencia, todo tiene el mismo origen, impermanecia e infinitud, la eternidad y la culpa son desterradas, todo tiene el mismo rumbo la noche larga y la luz enraizada, algún día comprenderemos el principio y el camino largo y profundo. ENTREMOS AL CAFÉ LUVIANUS BIENVENIDOS”.
Entra Boris Cyrulnik con el “Amor que nos cura: Es extraña la forma en que las cosas adquieren sentido cuando terminan…, es entonces cuando comienza la historia. Hablamos, hablamos, y las palabras se suceden, pero sólo cuando la música de la voz nos prepara para el punto final comprendemos al fin hacia dónde nos llevaban. Vivimos, vivimos, y los hechos se acumulan, pero sólo cuando el tiempo nos permite volver la atención sobre nosotros mismos captamos por fin hacia dónde tendía nuestra existencia. El surgimiento del sentido sólo se hace posible porque, al sucederse, las palabras se dan muerte unas a otras… Todas las palabras que intercambiamos en nuestra vida cotidiana han quedado igualmente empapadas del sentido adquirido en el transcurso de nuestro pasado” Malke Arnaki, porque amor al decir de Giovanni Papini: “en sus formas extremas es hambre de unidad. Busca la reducción de dos criaturas a una sola carne con un solo espíritu y no logra siquiera dos cuerpos con una sola alma”, sito: El lenguaje se difumina en las esferas, no sé cómo nombrarte emperatriz gramática, ni como nombrar este misticismo que crearon tus ojos y tu fe.
Dijo José Luis Trueba Lara: “La palabra corrompió la carne y nos obligó a vagar en busca de lo imposible, nos obligó a intentar la construcción de lo perfecto. La palabra hizo que lo amoroso y lo erótico fueran más allá de lo genital, de lo orgánico: nos hace vagar por el entrelazamiento de nuestros cuerpos en pos de la sumatoria perfecta cuyo resultado es superior a la adición de las partes”, sito: Me encontré con tu cuerpo en la mirada del éxtasis. Paroxismos de un fatalista y me aproximé en lo místico, de este silencio que se dicta en tus labios profesados. Alabanzame en tu aliento españoleta de ojos que siembran certezas y paradojas; se desconciertan las imágenes que nos unen a las esferas expresivas, y del encuentro sólo pudieron salir delirios y demencia INSANIA. El lenguaje es trastoscado en la suite del jazz, trastocamos tus vértebras y mis labios (imagen de futurista) y las palabras fueron eco de metales; entonces el lenguaje se desfiguró y callé contemplativamente en la conciencia y en la carne de los escotes de las catedrales; entonces dije nada y respondió todo, y me sentí incierto y abismo. El lenguaje no dice nada sólo es estridencia fugitiva, quise decir lo místico y sólo es balbuceo. Me encontré con tus ojos extático. La corrupción de la carne por obra de la palabra ocurre cuando los cuerpos son capaces de decir algo, cuando lo que se desea y se entrelaza nos dice cosas capaces de transformarse en movimientos, gemidos y palabras que nos conminan a superar nuestra individualidad para transformarnos en un continuo, en algo que permanece mucho más allá de la fugacidad del acto del amor”.
Francois Marie Arouet (Voltaire) llamaba falsamente amor al capricho de algunos días, a una relación inconsciente, a un sentimiento al que no acompaña la estima, a una costumbre fría, a una fantasía novelesca, a un gusto seguido de un rápido disgusto…en suma, se otorga ese nombre a un sinfín de quimeras. Malke Arnaki: todas las palabras que intercambiamos en nuestra vida cotidiana han quedado igualmente empapadas del sentido adquirido en el transcurso de nuestro pasado; hay que esperar al final de la frase y de que haya que aguardar hasta el final de la vida para que aparezca el sentido. Mientras no se haya puesto el punto final de la frase o de la vida, el sentido es susceptible de una constante reorganización; el regreso a la vida o El cuaderno de la escritura o del deleite por Maike Arnaki se realiza en secreto, con el extraño placer que proporciona el sentimiento de vivir una prórroga; cuando la infancia se disipa, la convertimos en relato, y cuando la vida se muere descubrimos porqué ha sido preciso vivirla. Lo que nos hace acceder al sentido es el tiempo, ya lo dijera Blaise Pascal: es más lo que se siente que lo que puede decirse. Para que el placer del amor sea sólido y duradero, es preferible, a veces, no saber que se ama. La belleza tiene mil rostros diferentes, pero quien mejor lo sostiene es una mujer, rostros de Martha Borrego o Malke Arnaki, ¿Ilusión, realidad o pensamiento? Pensamiento de Gibrán que se apodera de Luviano, de nosotros en la quietud de la noche que nos conduce a la gloria o a la locura. La mirada lánguida y serena de una mujer nos convierte en el más feliz de los hombres o en el más desgraciado. Una palabra nos puede convertir en ricos después de la pobreza, y en paupérrimos después de la opulencia…Una sola palabra pronunciada por Salma en aquella noche serena, me colocó entre mi pasado y mi futuro, cual embarcación entre la profundidad de los mares y las cimas del espacio. Una palabra significativa me despertó del sueño de la adolescencia inexperta y solitaria, y condujo mis días por un nuevo sendero hacia el mundo del amor, donde se reúnen la vida y la muerte; SARCÓGAFO SIMBÓLICO: Esta escritura tiene que ver con nosotros Malke, con la estridencia y el beso, con la blasfemia y la luz, con nuestro cuerpo, Aquí estoy con toda mi simbología y mi insania, continuando contigo el camino largo y profundo.
I SHIN DEN SHIN.
Escritura del año 33 al igual que la de 1867 de Ignacio Manuel Altamirano profesaba así: EL FRAGOR DE LAS GUERRAS AHOGÓ EL CANTO DE LAS MUSAS, LOS POETAS HABÍAN BAJADO DEL HELICÓN Y SUBÍAN LAS GRADAS DEL CAPITOLIO.