Para sentarte a mi lado,
conserva la calma.
Tengo las ansias suficientes
para hacer que te arrepientas
más de las mil y un veces permitidas…
Y una más.
En tu mundo pequeñito,
prueba la fecundidad de tu ira
fumándote mi orgullo.
Sllenii Sánchez: Sendero arriesgado
En vozquemadura reconocemos el trabajo de nuestros colaboradores. Por ello, no deponemos la oportunidad para felicitar a la C. Sllenii Sánchez Gabriel por haber obtenido, en fechas anteriores, el primer lugar en el concurso de poesía en homenaje a Joaquín Vásquez Aguilar en su quinta edición, convocado por la facultad de lenguas UNACH, con el poemario titulado: Senderos arriesgados. Cumpliendo toda vez con los requisitos de la convocatoria: unidad en su conjunto, calidad, originalidad y ritmo.

T E X T O: Fausto Carámbura.
Sllenii Sánchez Gabriel, como poeta, seduce, traiciona y rescata. Su poesía es la voz de quien lee, la referencia de una segunda persona como reflejo entre lo trágico y lo amoroso. El origen de su poesía, a veces relativo a veces constante, proviene de la misma búsqueda hacia la forma en un estado heterogéneo, es decir, puro pero con variantes, un mundo alternativo hecho de palabras exactas e innovadoras.
Aprendiste rápido/ demasiado pronto cercaste mis vuelos,/ estrujaste mis parpados caídos/ para formar tus océanos tempestuosos/ que descargan su fiebre ondulatoria/ para encontrarme en el fondo de la arena/ mordiéndole mi estampa al espejo.
Es evidente que en su poética, no sólo se puede analizar los rasgos y propiedades que circundan en torno a ella (la poética), sino que están incluidas también las expectativas reales en donde se inscriben, es decir, el hecho o acto del que depende su visión para transformar al mundo, los principios que la definen y a su vez su propio dominio de espacios y tiempos. Las formas discursivas se autodefinen y por discernimiento no se necesitan analizarlas y/o recalificarlas extrínsecamente, es decir, reordenarlas desde afuera para su pronta comprensión.
La poesía de Sllenii Sánchez postula la equivalencia entre erotismo, amor y pasión sin degradarse, sin caer en la pretensión, en la inmediatez, por consecuencia de una ruptura con lo trivial y a su vez como acoplo del origen; la esencia de la poesía, es sin duda, la propia naturaleza de su experiencia creadora, un rasgo privilegiado, una reiteración que marca primordialmente el carácter autónomo de su palabra.
Enriqueta Ochoa en su poema El suicidio, se autocorresponde con la intención de llegar a dios inquiriéndose a ella, sin embargo, la misma búsqueda flagela la esperanza: conocer a dios por medio del suicidio, es conocer a la misma muerte, entonces, se entona el canto fúnebre y la pesadilla la aprisiona: dios, es la ironía de la muerte.
Porque yo estuve loca por Dios, / anduve trastornada por él, / arrojando el anzuelo de mi lengua/ para alcanzar su oído. (…) Fue una jugada turbia,/ un error sin caminos./ Fue descender al núcleo fugaz de la mentira/ y encontrarme, al despertar, rodando en el vacío/ bajo una sábana de espanto.
El poema intitulado, V del poemario Senderos arriesgados nos propone la una temática similar. La contraparte, el abrupto y aniquilador linaje de la espera. Una turba aballasadora de imágenes que de dejan en claro su sentido fatalista e irónicamente amoroso:
Miento,/ y la lengua es un tizón encendido que me quema,/ las razones de la tarde me han tomado/ con los puños golpeando la pared,/ y era mentira./ Era un absurdo divagar de mi memoria/ buscando una pasión que se estremece/ de desvestirse sola en las tinieblas. (…)
El sentido, aquí no se autocorresponde, sin embargo revierte la ira por la pasión del hombre. Ella es el otro en un mismo cuerpo. La unanimidad de su discurso poético es sensible y transporta el fondo y la forma a una catarsis de la necesidad del acto del habla para definir un entorno auténtico:
(…) Podría nadar para buscarte dentro de tu vientre/ y contarte los hijos que te esperan/ dentro de un caracol que reclama la mar furiosa/ de tus ojos.
Aquí las palabras podrían sin duda expresar, el amor en forma rotunda y segura porque son vehículo inequívoco para la expresión auténtica de experiencias profundamente humanas. El silencio reina donde la muerte viene, ¿nadar para buscarte? ¿A quién? ¿Al hombre, a dios, al silencio, a la muerte…?
Sllenii Sánchez Gabriel, despliega el sentimiento de la razón a una perspectiva ontológica en el que se distancia la carencia del sinsentido y promueve un nacimiento donde la palabra adquiere cualidades que unen al misterio con la propia impugna del amor y el erotismo. Su poética es un decir ilimitado que logra expresar más de lo que quiere decirse e interpretarse, es decir, el poema en su totalidad en la forma en cómo se escribe y cómo se lee, cómo se manifiesta y cómo se disimula, cómo se relaciona entre el creador y lo creado y cómo se despliega en cumplimiento a un destino doloroso (el amor, el abandono, la espera, la nostalgia, el sufrimiento) del cual no es posible desprenderse.
YO NO SÉ
yo no sé desde cuando ese disparo de agua
surca nuestra tierra
invade dócilmente el rostro seco
el mineral petrificado en las pupilas
[la noche en un vaso de cristal
cuarzo y sonido ausentes
lobo moribundo entre la estepa]
desde cuando esa bala innombrable
hiere el nido atardecer de nuestro sacramento
veo desplomarse una bandada de colibríes
yacen impunemente mientras los labios del fuego
carbonizan paulatinamente la epidermis de árbol
el rictus frágil del ramaje
Yo no sé
yo no sé en qué momento tuve que desasir mis canicas
para que construyeran su reino otros niños
sus galaxias de cristal rodando locamente sobre la inocencia
yo no sé
yo no sé
Sería capaz de cualquier sacrificio
para librarme de este yo lamentable que en este instante mismo
ocupa en el Todo un lugar con el que ningún dios ha osado soñar.
Cioran Emil.
Hubo un lugar en la agonía /donde todo lo inolvidable
Era bien pagado,
Donde los suspiros por la lejana montaña
Saben a obsesión,
Hubo un lugar en ese pequeño riachuelo
Donde el amar y vivir formaban parte de una constelación
Un lugar donde las gotas de sangre
Se volvían diáfanas como el cristal
Hubo un lugar en el mar -donde tu alma se fundió con la mía.
¿Porque no decirlo? Si existe, un lugar donde las animas en pena
Viven una y otra vez sin descanso alguno
Hay un lugar en la tierra, donde los suspiros
Forman parte de una barrera de obsesiones de un hombre por una iracunda mujer.
Hubo un lugar en mi mente –donde pude ir de la mano del viento
Y acariciar la herida piramidal ya bebida.
Hubo un lugar, amada mía; pero se me olvido apenas ayer
Que existió un lugar en ti
Donde podía amarte con tanta vehemencia que volvería a morir.
El amor que me juraste querida “amiga”
hoy yace sobre los pilares de nuestra muerte
en el corazón del tártaro
en la lentitud y el crepusculo del momento eregido.
No voy a verte más… almendra de mis sueños.
Seis
Es medio día y aún arde sobre la piel
la llama fría de la noche
El diario estupidizar
urgirse de muerte
hace que todo cuánto haga
huela a tiempo desprendido del más
temprano de mis amaneceres
Voy de paso en paso
a las aguas turbias
de un ciudad errada
furibunda
No habito el furor de los días
es más el peso de la carne
que lapida mis ideas
Ahora está nieblando en el sur
ahora está nieblando en el sur
y como baja el cielo
hay que sacar de casa los relojes
santorales calendarios
toda medida es poca
¿con qué cara el tiempo
nos puede echar en cara el tiempo?
piensas en el caminito de sol tal vez
en la luz intermitente del sol
y que hay que parar de mover
para parar el tiempo
y no vayas a parar
qué va ser del universo si
se nos destempla el universo si
el tiempo está de niebla
y es río que no para jamás con pececitos
se alegra en pececitos
hermosos pececitos como tú
y no para nunca que desembocar
Alfanje
En el desván de los besos que se niegan a morir
Estoy disfrutando tu ausencia
Por las rendijas ocultas de la noche
Se fugan sombras
De un fantasma algo parecido a tu recuerdo
Hoy termino con todo
Para mejorar la oferta de tenerte conmigo
Y extrañarte…
Supongo que pondran estatuas de mi persona cuando sea olvidado,
cuando bese tu voca y las vivencias de tu heroina,
cuando pueda entender el inagotable verso quemante de tus auroras,
cuando los azules tirsos inmensos de la dulzura y el cariño de una musa se maticen con estados de histeria;
supongo que el albergue mas cercano es la constelación de los desfallecidos,
sin embargo es preciso decirles a quellos, que yo: estoy limpio de los pulmones pero lacerado del corazón,
me siento aplastado por el aire extranjero del tabaco, disipado por el opio o por cualquier otro alcohol, me siento frio y en busca del crepúsculo embalsamado.
Supongo, aunque nose que tan cierto sea suponer que: el alba moribunda y el anochecer trémulo de los viajeros son olvidados por el prado de los sonidos, por las enredaderas de muecas y sonrisas, por las unas y tantas noches en que la melancolía de soles crepusculares echo a volar al cisne y al cuervo para que estas suavizaran el sollozo vaivén del mar negro.
A:
Ca. El.
Para ti Mujer arpa
los dáctilos de mis manos
son la danza perfecta
para tu música alegre
ERES UNA alevosía
una hermosa ventaja para mis pupilas
una distancia innombrable
un suicidio dulce colgando de mi boca
y quisiera ser el aguardiente
que desfila sobre tu garganta
y que esnifaras el aroma de mi nombre
sólo por eso gritaría que el mundo es perfecto
sólo por eso gritaría que el mundo es perfecto
sin importar cuantos cementerios resguardan ceniza y polvo míos
puedo imaginarte viéndome gritar
y tú cansada de tanto silencio
empezarías a quitarle la máscara al aullido
los espejos aletargados que la luna ha sedado
ojalá llegarás a recostarte en mi orfandad
en los cipreses desplomados que han caído de tu ausencia
ojalá
ojalá que mi sonoridad de lluvia
haga un vasto charco de caricias
en la desnudez de tu habitación


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