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Archivo para Agosto, 2008

Sábado, 30 de Agosto de 2008 Sin comentarios

A Teresa Teaiwa

Me encuentro en el estuario de mi vida,

y todo cae,

caigo yo,

me desvanesco ante esta inmensidad de cielo abierto

Y no puedo ver lo que me espera;

tal vez me ha olvidado,

tal vez el río ha abandonado a su triste corriente

y no habrá entonces quién me lleve,

sino de la mano

al menos  en un arrastre furioso.

Alguien, cualquiera,

me  enseñe dónde está el mar.

Categories: Sllenii Sánchez

Hay almenas y balcones

Martes, 26 de Agosto de 2008 Sin comentarios

Hay almenas y balcones,
alturas a las que se llega por guiños
más rápido que por alas;
canciones, territorios
que se poblaron de marzo,
imperios de luz bajo las sábanas.

Y el milagro se repite tantas veces
y el olvido.

Categories: Javier Pulido

Morena, rubia o transparente

Jueves, 21 de Agosto de 2008 Sin comentarios

Morena, rubia o transparente,
lo que menos importa
son los zapatos.

Sé que tienen la piedad y la ternura
a flor de manos,
sé que mueren a veces
entre brazos vacíos,
aferradas a un aliento que entonces
se recrea en otra boca.

Cuánto habré sufrido antes
de verlas caer en cama de abandono.

Categories: Javier Pulido

Ecuación de cuarto grado con poema emergiendo entre ruinas como solitario combatiente percibiendo al mundo como sustancia intocable.

Lunes, 18 de Agosto de 2008 Sin comentarios

Digo lejanía 

la historia del tiempo está medida con hilos de palabras

   y sucede desde dentro

a veces toca el recóndito destino  

  la imaginación de quien escribe

entre dos vértices distintos

     orden y unidad

     voluntad y conflicto

digo palabra silenciosa

     quietud y esperpento

pactando la húmeda figura del poema en un sueño secreto

Categories: Fausto Carámbura

Miércoles, 13 de Agosto de 2008 Sin comentarios

A las niñas de la selva las entierran con la boca llena de masa.
Ámbar  Past

Mi alma no tiene fondo,

tu amor no alcanza los senderos que recorro con la lengua,

con ella trazo las distancias

y dibujo el hueco sin fondo que es mi corazón:

pozo que te refleja,

que no quiere hundirte en las aguas del infierno solitario de mi nombre.

No quiero velar tus sueños

con este arrullo de notas tristes

porque te acosará en cada esquina

en las calles ruidosas que acarician tu cama.

No quieras llenarme,

llevarme de tu mano…

Por ahora

préndeme a tu cuerpo.

Categories: Sllenii Sánchez

Miércoles, 13 de Agosto de 2008 Sin comentarios

Entras perpetua a la casa que soñaste cuando niña,

te miras como alcoba llena de polvo entre tus muslos,

y acaso das la vuelta para recordarte sobre la hamaca

bebiendo céfiros en cada movimiento seguido por tu cuerpo.

 

Casi la noche recorre uno a uno tus trozos de madera

en el diván de tus muñecas perpetuadas,

se dirige a ti preguntando por el juego desterrado de tu infancia…

tu memoria,

esa historia arrumbada que rompiste con el aire por descuido.

Callada te recuestas en palabras fúnebres,

es el carbón y la arcilla lo que te ha abierto la herida en el pecho,

te lo dice la piedra tallada en los muros,

el rincón desnudo de la recamara

que observa a la calle sin decir palabra.

 

Nadie sabe desde cuándo las grietas de la casa se reconciliaron con tu vida,

y cómo las paredes se han convertido en un escudo que detiene la llaga

                                                                                                [de tu nostalgia.

El silencio estaba dentro de ti, no en la casa que creías aburrida,

no en los céfiros que ocultaban su tristeza.

Todo hombre solitario guarda de sí un mundo que no le pertenece

                                                                                                [sino en sueños,

todo golpe en el pecho es una lanza clavada al unísono de la amargura,

pero la casa sigue intacta con tus cabellos esparcidos por el suelo,

a la orilla del silencio divisando la ternura de tu misterio.

Categories: Fausto Carámbura

Lunes, 4 de Agosto de 2008 Sin comentarios

Oye murmurar al sol un día domingo

        verás que su boca es una astilla

        demolida en medio del mundo

        (y) cada pájaro el cimiento de sus ojos

        que nos miran débilmente bajo la sombra

        de un nutrido viento.

Óyelo decir que ha venido a derribar

            el hurto de la noche  ―asecho de su sombra―

            como solitario astro partidario

            a su postura:

 

                          Hacer su voluntad es aclarar

                          la trasparencia de su incendiario engaño,

                          antiguo retoño atravesado de ciudades,

                         traición de su memoria

                                                   ―o potencia sometida a ciertas leyes

                                                   naturales―

                         que no aguarda llantos en las calles

                         y escuetos silenciosos

                         filtrados en las hojas de los árboles.

Categories: Fausto Carámbura